Finalmente entró en funcionamiento la nueva terminal de pasajeros de la ciudad de Tarija, luego de tantos meses «abandonada» sin explicación alguna, de tanto tiempo sin uso luego de una rimbombante inauguración, se debe saludar que se haya mostrado firmeza en la decisión asumida para que este 5 de diciembre sea la fecha elegida y cumplida.
Pero las empresas de «mini vans» que hacen el servicio interdepartamental se resisten a salir de la vieja terminal, aparentemente no es porque no se quiere sino porque no se tienen espacios asignados en la nueva infraestructura, lo cierto es que el alcalde Rodrigo Paz parece apostar por el diálogo para lograr que estas cedan. Se dieron muchas quejas u observaciones de parte de los inquilinos pero creemos que hay que ser tolerantes y pacientes para que el municipio solucione las falencias identificadas, se cuestionó que no se utilizaba la nueva terminal y ahora que ya está en funcionamiento siguen las críticas, nos parece que debemos abrir un espacio de flexibilidad para que se subsanen las fallas.
La nota negra de un evento histórico para Tarija es que a nadie se le ocurrió, entiéndase Alcaldía, pensar en controlar los cobros indiscriminados de parte de inescrupulosos detrás de un volante, las denuncias dicen que desde el aeropuerto cobraron Bs. 20 y desde el campesino Bs. 40, es decir, se cobra lo que se quiere. La federación de juntas vecinales brilla por su ausencia y no se le ocurrió declararse en estado de emergencia como cuando los micros anunciaron que subirían sus tarifas, en otras palabras, ir a la nueva terminal o venir de ahí es como pisar tierra de nadie donde cada quien hace lo que quiere en cuanto al cobro por sus servicios. Si quienes vivimos en Tarija lo estamos sintiendo y en el primer día, imagínese el efecto en los viajeros y turistas.
Otro elemento muy cuestionable es el hecho de que en la vieja terminal nadie sabía que pasaba, habían pasajeros que no sabían del traslado y no sabían tampoco donde ir, otros que llegaron con las justas de tiempo y seguro perdieron la flota, para colmo resulta que si Ud. quiere viajar todavía debe comprar sus pasajes aquí y tomar el bus allá, es decir, desinformación e improvisación total… eso era absolutamente previsible y la alcaldía se aplazó en la organización en general. Desconcierto total, caos total.