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Víctor Burguete

@Vburguete

Existen ciertas expresiones que tienden a confundirse y se propagan por redes sociales y cartelería sin ningún pudor. Varias de ellas tienen de enemigo común la hache, que actúa de grafía maldita para aquellos que desconocen o prestan poca atención a la lengua pero también en profesionales de la comunicación que golpean el diccionario sin rubor alguno.

Una de las expresiones que mas dudas plantea es la expresión ‘a ver’ que a menudo se mezcla y se confunde con el infinitivo ‘haber’.  La expresión ‘a ver’ formada por la preposición ‘a’ y el infinitivo del verbo ‘ver’ se utiliza, según recuerda la Fundación del Español Urgente (Fundeu), para solicitar al interlocutor que nos deje ver o comprobar algo (en modo interrogativo), para manifestar expectación por alguna circunstancia concreta que habitualmente aparece a continuación de una interrogativa indirecta, para llamar la atención para de alguien antes de preguntarle, solicitarle u ordenarle algo o para indicar curiosidad en ocasiones a modo de reto. “Tengo un video muy divertido ¿a ver?” ,  “a ver si quedamos pronto que hace mucho que no nos vemos”, “a ver, cállense”. En todos estos ejemplos no tiene cabida el infinitivo del verbo haber cuyos dos usos principales son: actuar de auxiliar en los tiempos compuestos («¿has comido?”) y como verbo impersonal (hubo un tiempo en el que no se utilizaban los teléfonos inteligentes”.

De igual forma, el verbo hacer tiende a confundirse con expresiones del verbo echar como por ejemplo: “déjame que te eche una mano”, “te echo mucho de menos”. En estos ejemplos el verbo es ‘echar’ no ‘hacer’ por lo tanto en ninguna de sus formas verbales (a excepción de las formas compuestas con auxiliar haber) lleva hache. Si llevan hache las formas verbales de haber: “yo he hecho la cama”, “¿has hecho los deberes? En principio puede parecer que se trata de aspectos que se manejan sin dificultad sin embargo es frecuente encontrarte con errores en redes sociales, grupos de mensajería instantánea e incluso, en medios de comunicación.  Estos son algunos ejemplos en los que la hache provoca verdaderos dolores de cabeza a la hora de escribir oraciones con una correcta ortografía sin embargo esta grafía presenta más dificultades que iremos desgranando en futuras columnas. Lo dicho, a ver si prestamos más atención a la lengua.