Noticias El Periódico Tarija

La visión cortoplacista con la que se diseñaron e implementaron las lagunas de oxidación en la ciudad de Tarija es más que evidente, en una de las zonas más verdes y lindas de esta urbe. El crecimiento demográfico fue tal que no sólo su capacidad fue rebasada sino que hay decenas de barrios que echan sus aguas servidas donde pueden generando un problema ambiental de consideración aunque no se le de la importancia debida.


Lo cierto es que son muchos los años en los que las mentadas lagunas no cumplen plenamente con su función por haber colapsado y por no recibir la atención ni el mantenimiento adecuado, incorporar los barrios que faltan sería una catástrofe. De hecho que las lagunas se han convertido en un foco de infección que preocupa a todos, menos a nuestras autoridades, las aguas negras rebalsan y caen en el río Guadalquivir y sirven para regar cultivos y productos más abajo, los que luego son consumidos por la población. A ciencia cierta no se sabe cuales son las consecuencias de las lagunas ya que los responsables de salud no hacen inspecciones y menos análisis para poder medir su grado de afectación del entorno, difícilmente se podrá controlar sus efectos negativos considerando que ya no sirven para tratamiento alguno. La población sabe de su existencia porque son la fuente de olores nauseabundos que afectan a gran parte de la ciudad, barrios enteros, distritos enteros, sufren las consecuencias de la dejadez y la negligencia de las autoridades, la atroz presencia de zancudos y otros insectos se debe en gran medida a la influencia de estas lagunas.  No hay manera de garantizar que estas aguas contaminadas no dañan el suelo y las aguas subterráneas pero se debe entender que está en riesgo la salud pública sin exageraciones, se piensa que las lagunas son sólo olores e insectos sin considerar que lo que vemos es sólo la punta de un gigantesco «iceberg» de perjuicios y consecuencias medioambientales que tienen directa incidencia en los seres humanos. Ni siquiera se desarrollan proyectos paliativos como el de la instalación de geomembranas que permitan aislar los olores y quemar los gases que se producen. Es verdad que escuchamos desde la Gobernación hace ya bastante tiempo atrás, hablar sobre la instalación de una planta de tratamiento, incluso de las geo membranas pero desde entonces el silencio se ha impuesto y no hay quien explique en que punto estamos o si se hará o no el proyecto. Desde el municipio, se habló de la implementación de micro plantas pero eso está en medio de lo incierto y la carencia total de información.