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(septiembre 02/2016) El candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos prometió que si alcanza la presidencia expulsará a millones de personas que viven en el país sin permiso de residencia y afirmó que no hacerlo pondría en peligro el bienestar del pueblo estadounidense. «Desde mi primera hora de gobierno, esa gente será expulsada».
«Cualquiera que haya entrado de forma ilegal en Estados Unidos está sujeto a la deportación», afirmó Donald Trump, en un discurso muy esperado que se produjo apenas unas horas después de su inesperada visita al presidente de México, Enrique Peña Nieto, en su primer viaje al extranjero como candidato republicano.
Sin embargo, el magnate neoyorquino también dijo que el equipo que ha propuesto para encargarse de la inmigración se centraría en expulsar a delincuentes, personas que han excedido la duración de sus visados y otros que suponen amenazas inmediatas de seguridad.
Trump no aclaró qué ocurriría con los que no han cometido delitos más allá de sus infracciones contra las leyes migratorias.
El encendido discurso de Trump, que pretendía poner fin a semanas de confusión sobre su postura en este tema, estaba lleno de frases con gancho para que sus leales simpatizantes aplaudieran.