Montes y Ruiz se enfrascan en acusaciones en un tenso debate rumbo al balotaje

El candidato de Unidos apuntó contra el TED por “favorecer” al Movimiento Al Socialismo, mientras que el alcalde de Uriondo calificó de “corrupto» a su adversario

Redacción Central/Bolinfo/Tarija
(elPeriódico/Abril-05, 2021) Cumpliendo con el calendario establecido por el Tribunal Electoral Departamental (TED) para la segunda vuelta en la elección de gobernador de Tarija, los dos postulantes en carrera participaron del debate organizado por el Órgano Electoral Plurinacional (OEP), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la cooperación sueca, la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho (UAJMS), entre otras instancias, a fin de exponer a detalle sus propuestas.

Si bien el encuentro estuvo marcado por los constantes ataques entre ambos candidatos, el aspirante por la alianza Unidos, Oscar Montes Barzón, abrió su discurso acusando al Órgano Electoral de «favorecer» a su rival, Álvaro Ruiz del Movimiento Al Socialismo (MAS), incluso en el formato de presentación del debate, dado que el exalcalde de Tarija tenía la obligación de responder primero durante toda la noche, con base en su ubicación en la primera franja de la papeleta.

Abordando su plan de Gobierno, Montes reafirmó la intención de renegociar la deuda de la Gobernación, pero fue enfático al momento de explicar que si el Gobierno Nacional «no quiere colaborar con Tarija», toda la gestión se desarrollará con recursos propios y no «estirando la mano».

Por el contrario, Ruiz le recordó a Montes su pasado político y lo relacionó incluso con el exgobernador interino, Lino Condori, al asegurar que el candidato de Unidos recibió Bs 5 millones durante su última gestión como alcalde, sin embargo, «nadie sabe dónde fueron a parar» estos recursos.

elAPUNTE

Tariquía, un tema aparte

En cuanto al futuro de la reserva natural de flora y fauna de Tariquía, Montes hizo énfasis en que no permitirá el ingreso de las empresas petroleras al lugar.

En esa línea, Ruiz fue claro al apuntar que la decisión sobre el futuro del área protegida debe ser tomada por quienes viven en el lugar, y no por la clase política.