El fútbol recibe más dinero de la TV, pero inicia con pugnas y bochorno

El balompié nacional firmó este año un contrato importante con la empresa Telecel SA (48.5 millones de dólares) por emitir la señal de los partidos de la división Profesional y Aficionados, por cuatros años (2021-2024), pero el 9 de marzo el fútbol tuvo un inicio bochornoso por las pugnas de poder entre dirigentes y Futbolistas Agremiados de Bolivia (FABOL).

Antes del inicio del campeonato, los ejecutivos de la agremiación de los jugadores hicieron públicas sus demandas (pagar salarios atrasados y la desaparición del Tribunal de Apelación, entre otros), pero la dirigencia de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) contestó que no reconocen a dicha entidad y las deudas pendientes lo arreglarán, de forma directa, con los futbolistas.

A horas de arrancar con la primera fecha del torneo Único de la Profesional, los jugadores hicieron conocer su respaldo a su agremiación y decidieron no jugar cuatro de los siete encuentros programados.

Esta situación fue criticada por miles de aficionados en el país, por los diferentes medios de comunicación en Bolivia y del exterior, calificando esta actitud como “vergüenza y bochorno”, porque la huelga de los deportistas y el “capricho” de los dirigentes fracturó la relación al interior de las entidades.

Los partidos que no se jugaron en la primera fecha fueron Real Santa Cruz vs Wilstermann; Blooming vs Guabirá; San José vs Palmaflor e Independiente vs Oriente Petrolero. Los futbolistas de esos equipos se presentaron en el terreno de juego, pero en el momento de hacer el sorteo de lados, los capitanes les indicaron a los árbitros centrales que “no jugarían en apoyo a su agremiación”, evitando que la pelota ruede en la cancha.

Los tres encuentros que se jugaron en la primera fecha son Nacional Potosí vs The Strongest (juveniles); Aurora vs Royal Pari y Real Tomayapo vs Always Ready.

Uno de los dirigentes que mantuvo un sinnúmero de reuniones de negociación con los ejecutivos de FABOL, durante 14 años, cuando estaba al frente de la extinta Liga, Mauricio Méndez, aseguró que la figura del ejecutivo de FABOL, David Paniagua, “quedo desgastada”.

“En las últimas semanas, David Paniagua se sobrepasó con las adjetivaciones, desprecio y menosprecio constante contra los dirigentes. La dirigencia se cansó y por eso reaccionó de esa forma”, dijo.

Explicó que en los “últimos ocho años” el inicio del campeonato tuvo el común denominador de paros y huelgas, debido al incumplimiento en el pago salarial de algunos dirigentes a sus jugadores.

“Para evitar esta situación debe haber el cumplimiento de contratos y que el Tribunal de Resolución de Disputas (TRD) falle a tiempo y con ejecución inmediata por parte del Tribunal Superior de Disciplina Deportiva (TSDD) de la FBF”, dijo.

Méndez aseguró que la demora en los fallos (TRD y TSSD) deja como resultado los conflictos que se observaron al inicio del torneo 2021. Considera que si hubiera celeridad “esto obligará a los clubes a ser más responsables”. “Comenzar bochornosamente el fútbol se ha vuelto una costumbre. En Bolivia nos vamos a extrañar cuando comiencen los partidos sin paros”, aseguró.

El acontecimiento que vivió Bolivia al inicio del certamen Profesional avergüenza la pálida imagen que tiene el fútbol para Sudamérica, en los diferentes niveles.

Por su parte, los jugadores quedaron en medio del conflicto porque tenían la presión de FABOL y de los dirigentes. Esta situación los dejó mal parados ante los ojos de los aficionados en el país.

“Lo que ha sucedido es un hecho bochornoso. Algunos partidos suspendidos y otros jugados por juveniles, pero sirve para aprender y buscar soluciones antes de comenzar un torneo”, declaró Samuel Galindo, capitán de Always Ready.

Los futbolistas que tuvieron que enfrentarse de forma directa con sus hinchas son los del XXEquipo del Pueblo, porque tuvieron que ver desde las tribunas a los juveniles “comerse” una goleada ante el Inmobiliario, en el Félix Capriles.”

“Nosotros queremos jugar, pero la gente tal vez no lo entienda de esa manera y cree que es solo por el dinero, pero no es así. Solo queremos algo que consideramos justo para los jugadores”, dijo Amílcar Sánchez, capitán de Aurora.

El futbolista boliviano tiene como su principal propósito migrar a un equipo del exterior para crecer como profesional, pero situaciones como las que se vivió en los últimos días podrían limitar esas aspiraciones. “Sin duda. Hay una empresa que puso mucho dinero para tener la imagen exclusiva de los partidos y tuvo que soportar este tipo de vergüenza. Ahora la idea es deponer actitudes y buscar que el fútbol boliviano siga creciendo”, acotó Galindo.

Lo cierto es que la agremiación de los jugadores en el país seguirá, posiblemente con otro nombre, pero los dirigentes están obligados a negociar y atender las demandas en el futuro.

16

Capitanes

Los 16 capitanes de la División Profesional lograron un acuerdo con los dirigentes del fútbol y volverá a las canchas sin medidas de presión. El diálogo entre las partes en conflicto dio luces para que la pelota ruede en las canchas.

Fuente: Opinión