Piden 30 años de cárcel para policía que mató a balazos a una voluntaria del GACIP en Tarija

El crimen dejó como saldo un niño en la orfandad y quedó al cuidado de los familiares de su madre
RUBÉN MONTAÑO V.
(El Períodico – 25-02-2021)
Familiares y amigos de Silvia Abril López, víctima de feminicidio, pidieron 30 años de privación de libertad para el policía acusado de haber matado de dos balazos a la mujer, en el barrio Abaroa en el año 2019. La víctima era voluntaria del Grupo de Apoyo Civil a la Policía (GACIP) y mientras pasaba instrucción, habría conocido a quien meses después se convertiría en ser su verdugo.
De acuerdo a los antecedentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV), el 20 de marzo del año 2019, el acusado habría ido a buscar a Silvia a su domicilio y tras sostener una discusión con ella, el hombre sacó su arma reglamentaria y le propinó varios disparos a la mujer, de los cuales dos fueron mortales, pues a causa de esto, murió inmediatamente por un shock hipovolémico.
Posteriormente, un equipo policial realizó las investigaciones y aprehendió al presunto autor del crimen en su vivienda, mientras que en el barrio Abaroa, se realizaba el levantamiento legal del cadáver de Silvia. Luego de 12 horas, el Ministerio Público emitió la imputación por el delito de feminicidio y de esta manera se efectuó la audiencia de medidas cautelares, donde el juez tras analizar el caso, determinó darle al imputado la detención preventiva en el penal de Morros Blancos.
Tras un año del crimen, la jefa del Servicio Legal Integral Municipal (SLIM), informó que el juicio para el principal sospechoso inició el pasado martes y espera que las autoridades competentes puedan dar celeridad a la conclusión del proceso.
“Estamos presentes de manera virtual y esperemos que el Tribunal de Sentencia Segundo realice la valoración correcta, pues el crimen dejó a un niño en la orfandad quien ahora es cuidado por su familia materna, ya que menor no era hijo del procesado“, mencionó.
El apunte
Pericias y datos
En su momento el abogado de la víctima, Javier Sivila, manifestó que el proceso de investigación reveló la verdad histórica del caso, ya que se realizó la pericia de planimetría y de absorción atómica, mismas que determinaron que el sujeto tenía rastros de pólvora en las manos, tras haber cometido el crimen.
Finalmente, el informe reveló que la víctima era miembro de Grupo de Apoyo Civil a la Policía (GACIP) y de esta manera habría conocido a su verdugo.