Los bolivianos vuelven a tener chances en el fútbol extranjero

No es el mejor momento del fútbol boliviano; sin embargo, los jugadores nacionales aún tienen posibilidades de emigrar. Esta temporada son tres los que forman parte del mercado de transferencias internacionales en Sudamérica, y se suman al reducido grupo de futbolistas bolivianos que militan en clubes del exterior.

Alejandro Chumacero, Luis Haquín y José María Carrasco tendrán la oportunidad de jugar afuera. Para Chumacero será la tercera experiencia en el extranjero; para Haquín, la segunda, y en el caso de Carrasco, la primera.

Chumacero, de 29 años, continuará su carrera en Unión Española de Chile. El mediocampista formado en The Strongest, emigró por primera vez a Brasil para jugar en el Sport Recife de la serie B, donde estuvo menos de un año y jugó apenas unos minutos en algunos partidos. Regresó a The Strongest y unos meses después, en 2018, se fue al Puebla de México, en el que tuvo un buen comienzo, tuvo destacadas actuaciones, pero poco a poco perdió protagonismo y fue quedando relegado. A fines del año pasado le comunicaron que ya no estaba en los planes de la Franja.

Chumacero tuvo posibilidades de regresar a The Strongest, y también negoció con Always Ready, pero finalmente optó por incorporarse a Unión Española, clasificado a la fase dos de la Copa Libertadores.

Haquín, de 23 años, tiene todo arreglado con el Deportivo Melipilla de Chile. Se marchó al fútbol mexicano en 2019, cuando el Puebla pagó los 250.000 dólares de la cláusula de rescisión a Oriente Petrolero.

Fue cedido a préstamo a Bolívar el año pasado, donde tampoco tuvo continuidad. El club mexicano vio por conveniente que el jugador continúe su carrera en otro país, y se presentó la opción de Chile, donde había un par de equipos interesados en su concurso.

Pablo Pedraza, otro zaguero cruceño surgido de Blooming que jugó en Bolívar y The Strongest, renovó hace unos días con el Barnechea de la segunda división chilena.

José María Carrasco, de 23 años, se fue a Ecuador para jugar a préstamo en el Independiente del Valle, con una opción de compra de 300.000 dólares. El zaguero formado en Blooming interesaba a varios equipos bolivianos.

Chumacero y Haquín van a un país donde jugaron varios bolivianos y lo hicieron con mucho éxito, como Marco Antonio Etcheverry, Milton Melgar, Julio César Baldivieso, Ramiro Castillo, Álvaro Peña y José Carlo Fernández.

El primero en jugar el fútbol trasandino fue Diógenes Lara que militó en el S. A. de los Campos de Sport Ñuñoa en 1926.

Carrasco lo hará en el fútbol ecuatoriano, siempre y cuando no se caiga la cesión a préstamo, donde también dejaron un buen recuerdo Etcheverry y Baldivieso.

Además, en el fútbol chileno incursionaron Milton Melgar (Everton1992, Cobreloa 1994/95), Álvaro Peña (Temuco 1993), Marco Antonio Etcheverry (Colo Colo 1995), Ramiro Castillo (Everton 1996), Julio Cesar Baldivieso (Cobreloa 2001), José Carlo Fernández (Universidad de Chile 2006, Melipilla 2007), Milton Coimbra (O’Higgins 2007), José Alfredo Castillo (O’Higgins 2007), Carlos Tordoya (Cobreloa 2009), Bruno Miranda (Universidad de Chile 2016), Moisés Villarroel (Universidad de Chile 2015), Carlos Lampe (Huachipato 2016/18), Henry Vaca (O’Higgins 2016), John García, Huachipato (2018, La Serena 2018), Mateo Zoch (Huachipato 2017); Pablo Pedraza (Barnechea 2020).

Por el fútbol ecuatoriano pasaron Marco Antonio Etcheverry (Barcelona1997, 1999, Emelec1998), Mauricio Soria (Aucas 1999), Julio César Baldivieso (Barcelona 1999/2000, Deportivo Quevedo 2005), Gonzalo Galindo (Emelec 2005); Roger Suárez (Deportivo Cuenca 2006); Carlos Saucedo (Deportivo Quito 2008), Danner Pachi (Liga Deportiva de Portoviejo 2009, Espoli 2010).

El mes pasado dejó el país Adrián Jusino para incorporarse al AE Larisa de Grecia, tras quedar libre de Bolívar. La lista la completan Marcelo Martins en Brasil, Danny Bejarano en Grecia, Boris Céspedes en Suiza, Jaume Cuéllar en Italia y Ferdy Roca en España.

De a poco, pero siguen saliendo bolivianos al extranjero, y esa es una buena noticia para la selección nacional, que necesita de jugadores con mayor roce para competir.