EL DEBER INTERNACIONAL DE PROTEGER

Jimmy Ortiz Saucedo
Cuando veo las atrocidades que los gobiernos de Nicolás Maduro, Daniel Ortega, Evo Morales y otros, cometieron y cometen contra la democracia que los ayudó a llegar al poder, y contra el pueblo que los eligió, me pregunto: ¿es dable que el mundo civilizado, vea estas tragedias humanas y no haga nada efectivo para frenarlas? ¿es la soberanía un cheque en blanco para abusar de los pueblos? ¿es la ideología de algunos países alcahuetes, más importante que los Derechos Humanos? ¿cuánto tiempo más tendrá que esperar la humanidad, para que las ideologías políticas dejen de matar gente?
La ONU expresa en su Carta Constitutiva, artículo primero: Los propósitos de las Naciones Unidas son: 1.- Mantener la paz y la seguridad internacionales, y con tal fin: tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz…
La OEA expresa en su Carta Constitutiva, artículo primero. – Los Estados americanos consagran en esta Carta la organización internacional que han desarrollado para lograr un orden de paz y de justicia, fomentar su solidaridad, robustecer su colaboración y defender su soberanía…
Adicionalmente a esto, existe La Responsabilidad de Proteger, principio que nació en la OEA y se materializó en la ONU. Su finalidad es: “proteger a las poblaciones frente al genocidio, los crímenes de guerra, la depuración étnica y los crímenes de lesa humanidad”. Su tercer pilar expresa: “la responsabilidad de la comunidad internacional de proteger a las poblaciones de un Estado cuando es evidente que este no logra hacerlo”
Como se constata, normativa internacional no falta, lo que falta es la voluntad política de aplicarlas. En mi forma de ver, el principal problema para que esto suceda, son los bloques ideológicos en los que se divide el mundo moderno. Estos bloques justifican, a capa y espada, la violencia de sus aliados, incluso al extremo de defenderlos en el Consejo de Seguridad de la ONU, vetando iniciativas contra los asesinos.
Es imperativo un cambio de actitud respecto a este tema. La comunidad internacional debería utilizar progresivamente, todos los medios de presión; incluido el uso militar de la fuerza. Si un Estado no protege a su población, y por el contrario se transforma en su verdugo, la comunidad internacional debiera ser su ángel protector.
El drama de varios países al presente, nos muestran que estos organismos no están cumpliendo el mandato para los que fueron creados. Ellos se han transformado en refugio de burócratas, más preocupados con las ideologías políticas, que con mantener la paz y la seguridad.