Heracleion, la ciudad perdida del Antiguo Egipto que se hundió en el mar

Los mitos y leyendas sobre ciudades que se hundieron en el fondo del mar después de desastres naturales acompañan a un sinfín de culturas. 

Desde que Platón describiera Atlántida, la idea de que grandes imperios perecieron tragados por el océano dieron forma a relatos que acompañan a la cultura popular; sin embargo, en la gran mayoría de casos no existe evidencia alguna que respalde estas suposiciones en la realidad.

Sin embargo, en el caso de la ciudad egipcia de Heracleion, la historia fue distinta.

Aproximadamente en el siglo XII a.C., los antiguos egipcios fundaron el puerto de Heracleion, una población que se levantaba sobre pequeños islotes en el delta del Nilo. De la misma forma que la antigua Tenochtitlan, la ciudad estaba comunicada a través de canales, a los que llegaban toda clase de mercancías del mundo entonces conocido.

Gracias a su ubicación estratégica en la desembocadura del Nilo en el Mediterráneo, el comercio e intercambio en el puerto, Heracleion se convirtió en la puerta de entrada a Egipto. Los tributos por pasar mercancías río arriba contribuyeron a la riqueza de la región, considerada la ciudad más importante de entonces.

Sin embargo, tras la fundación de su vecina Alejandría y su ascenso como capital cultural del mundo antiguo, Heracleion perdió importancia durante el Egipto helenístico.

Heracleion
Foto: Getty Images

Entonces ocurrió lo impensable: aproximadamente en el siglo II a.C., los constantes terremotos en la zona provocaron el resquebrajamiento de las porciones de tierra que la mantenían de pie y Heracleion se hundió en el fondo del Mediterráneo.

Olvidada durante dos milenios, de la ciudad hundida sólo se conservaron algunas referencias griegas, especialmente la de Homero en ‘La Odisea’, que la ubica como el sitio al que huyeron Paris y Helena previo a la Guerra de Troya.

En los siglos siguientes, la historia de la ciudad se convirtió en mito y así permaneció durante milenios, hasta que en el 2000, una expedición liderada por el arqueólogo submarino francés Franck Goddio encontró restos de lo que parecían ser murallas en la desembocadura del Nilo. 

Desde entonces, los arqueólogos no han dejado de encontrar restos que dan cuenta de la que alguna vez fue la ciudad más importante de Egipto: 

Más de 300 estatuillas, 60 barcos hundidos (la mayoría a propósito), toda clase de anclas y un sinfín de templos, espacios habitacionales, joyas, monedas y distintas esculturas se han encontrado en la bahía de Abu Qir, 30 kilómetros al este de Alejandría; sin embargo, los expertos consideran que el trabajo arqueológico apenas comienza, toda vez que la ciudad se extiende en un área de aproximadamente 2 kilómetros cuadrados al fondo del Mediterráneo.

Heracleion
Foto: Getty Images

Entre todos los descubrimientos de las ruinas acuáticas de Heracleion, la primera evidencia de los barcos egipcios conocidos como baris es uno de los más espectaculares: representados en distintas pinturas y descritos por el historiador griego Herodoto, se trata de un navío angosto de unos 25 metros de largo, con las características idóneas para navegar por el Nilo.

Fuente: MuyInteresante