El Poder detrás del poder y las señas que indican la trama de un gobierno en las sombras

opinion

Por Eduardo Claure

Pasada la ceremonia formal del nuevo ejecutivo nacional, se sucedió otro evento aún más fastuoso. El primero en la ALP y La Casa del Pueblo con representaciones políticas, embajadores, gobiernos amigos, delegaciones de organizaciones populares y, el segundo en el corazón del Trópico de Cochabamba con las “bases”.  El actual presidente -formal, pero no genuinamente masista- fue impuesto como candidato y recibió un voto “obligado” para cumplir con los protocolos del sistema electoral. Le dieron el papel de “doble” en la película electoral, el que corre riesgos al hacer acrobacias, mientras el actor principal está a salvo trabajando su línea de diseño consolidado.

La frase poder detrás del trono se refiere a una persona o grupo que de manera informal ejerce el poder real de un cargo público de alto rango, como un jefe de Estado. En política, generalmente se refiere a un familiar, ayudante o subordinado de un líder político (figura emblemática) que se desempeña como líder de facto, estableciendo políticas a través de poseer gran influencia y manipulación hábil. El concepto original de un poder detrás del trono era una figura medieval de discurso que se refería al hecho de que las políticas del monarca podían ser establecidas por un consejero que no estaba sentado en el trono pero que estaba detrás de él, tal vez susurrando al oído del monarca fuera de la vista común. Los ejemplos en la historia son varios: Los mayordomos de palacio bajo los reyes merovingios en Francia; El chileno Diego Portales, quien tuvo gran influencia en el gobierno de su país a principios de la década de 1830, reflejada en la constitución de 1833; El canciller de Alemania y ministro presidente de Prusia, Otto von Bismarck, con el emperador alemán y rey de Prusia Guillermo I; Pol Pot, líder de Camboya de 1975 a 1978; El general Manuel Noriega, quien fue el líder militar y el jefe de Estado de facto de Panamá desde 1983 hasta 1989; El Príncipe Heredero de Arabia Saudita, Muhammad bin Salman, quien gobernó el país por su padre el rey Salman.

Cuando pensamos en el poder detrás del trono, generalmente, pensamos en el monje Gregorio Rasputín (1872-1916). Rasputín nació en la Siberia de padres pobres y vivió como un campesino la mayor parte de su juventud. Este monje adquirió fama cuando se autoproclamara un santo varón, ganando favor con la familia imperial de Rusia después de que, en apariencias, «curara» al hijo del Emperador Nicolás II y de la Emperatriz Alexandra Fyodorovna, de la hemofilia, enfermedad usualmente crónica e incurable. La influencia que el vicario ejerciera en los asuntos del Estado Ruso culminaría en su bien conocida muerte violenta y en la Revolución de Octubre de 1917. Más cercano a nuestro país, tenemos el ejemplo del Perú en la persona de Vladimiro Montesinos, que tantas penurias costarían al Presidente Alberto Fujimori. Montesino se aproximó al asiento del poder por vía del conocimiento de la política y del político. Desde las sombras del poder, Montesinos gobernaría de modo paralelo como lo hiciera Rasputín, usando los servicios secretos del Estado.

El término gobierno en la sombra -conocido también como criptocracia, gobierno invisible o gobierno secreto- es una idea basada en la creencia de que el real y verdadero poder político no radica en los representantes políticos electos por la población (Congreso de los Estados Unidos o las Cortes Generales en España), sino por personas con gran influencia y autoridad dentro de ciertos estamentos gubernamentales que ejercen poder en la sombra, es decir más allá del control de las instituciones democráticas. Según esta creencia, el funcionario gubernamental electo sería en realidad un subordinado del gobierno en la sombra, que son realmente el verdadero poder ejecutivo.

En este contexto, el gabinete ministerial recientemente conformado tiene inclusiones que no provienen del dictamen presidencial, ni duda cabe, proviene del recién llegado y mejor recibido, quien ya opinó -por ejemplo- respecto a lo que se hará con el Litio y otras “directrices” de política pública, cuando él, se supone es solamente presidente de las seis federaciones de productores de la hoja de coca del Chapare y nada más. Estas señales junto a las líneas que comentó A.G. Linera hace un par de semanas en la Argentina, respecto del futuro económico/político, hablan del poder político por encima de la formalidad en la que los titulares de los medios llenaron primeras páginas estos días.

El poder detrás del poder, ejercerá sin sonrojos el “poder real” porque viene recargado de los siguientes antecedentes profundamente enraizados en la psiquis del pueblo que los sigue: 1) De la ilusión de la inmortalidad. Una vez en el poder, algunos hombres se transforman en seres que creen que fueran predestinados a poseer derechos mágicos por encima de sus coetáneos creyéndose ser infalibles e imperecederos; 2) Porque el efecto de ocurrencias fortuitas refuerza esa misma impresión. En el caso de Morales y Linera, las mentiras que con frecuencia dijeran, acopladas por unos cuantos actos de ardides políticos, a los del MAS-IPSP, a cierta oposición, y a los economistas de su entorno que los esquemas que tramaron, a pesar de ser ilógicos, serían aceptables en la mente del pueblo y así sucedió como aquello de la bonanza gracias a la nacionalización,  haciendo uso del aparente prestigio de la “ciencia económica” para avanzar en sus propios intereses político ideológicos; 3) Porque se sentían incontestables y dignos de decidir la vida de todos los bolivianos como a ellos se les antojara; 4) los economistas oscuros que, gozando la seguridad relativa de sus ventajas, desplegaron las maravillas de una “economía blindada” que ahora afectarán negativamente, una vez pasada la primavera azul; 5) Para 14 años de poder  era necesario que el narcisismo típico del ser irresoluto se alimentara con el elogio profuso de sus lacayos.

Los economistas aseguraron al ex presidente Morales, como oráculos modernos, que ellos sabían que los asuntos de la economía y del Estado progresarían gracias a sus consejos. Que el pueblo lo seguiría, porque en su forma de percibir la administración del poder, predominaba la creencia pueril de que él, como hombre predestinado, podía descifrar los sentimientos del boliviano hacia él, cómo aquello de: a) Que aman al caudillo, algo que se le advirtió que no era así, pues salió el 11 de noviembre de 2019 como titula un álbum de los 70’ del ex Beatle Paul McCartney “Banda en Fuga”; b) Que admiramos una figura paterna que nos insulta, nos veja y nos disminuye; c) Que aceptamos tanto la pobreza en nosotros, como admiramos la riqueza en nuestros líderes -sin anhelar mejoras-; d) Que consideramos el nepotismo político y el enriquecimiento del anillo presidencial un derecho sacro del primer mandatario  -algo que todos, en todas partes detestan-; e) Que pensamos que las mentiras, si las dicen nuestros gobernantes y dirigentes, son verdades; f) Que detestamos la cacareada gobernabilidad de gobiernos anteriores, cuya bandera de gestión era la corrupción; g) Para el Poder  la homosexualidad a nadie le molesta, lo que molesta es el robo con el favoritismo conspicuo de la derecha vende patria; h) Que la falta de educación, salud, protección a la Madre Naturaleza y todos los males que nos afectan no nos importan; i) Que nuestras memorias son tenues y exiguas -los viejos bolivianos aun recuerdan la Era de la UDP y el 21060- quizás será porque los actores principales de ese pasaje aún están vivos; j) Hay cosas que fueron deleznables en la oposición y en el oficialismo: todos los candidatos ambicionaron ser reelectos, sin embargo, protestaban sus intenciones anti-reeleccionistas tantas veces, antes de forzar a su candidatura y perdieron, salvo los del Poder. La oposición se lanzó en campaña política visitando poblados pobres en caravanas de vehículos de lujo para enfatizar el contraste que ellos solucionarían y les fue mal, porque han perdido relación con esas raíces.

En este periodo entre una y otra elección (2019-2020), las huestes de opinólogos, cientistas sociales, politólogos, sociólogos y otros cuentistas, inundaron los medios y el internet para dar conclusiones de sus análisis, creyendo que están “ilustrando” al pueblo. Generaban escenarios o ilusiones basados en sus divagaciones propias que consideraban eran los hechos reales que se sucederían. Sin embargo, los asesores de los candidatos y sus equipos, así como los entendidos en la materia política, no basaban sus apreciaciones en base a estudios de campo, no hicieron investigaciones focales, ni profundizaron los hechos de preocupación de la gente como un análisis de sus percepciones propias como ciudadanos sobre algún tema social o económico, si alguna universidad o sus estamentos académicos de alto nivel lo hicieron, estos estudios, quedan por ahí, sin la difusión suficiente, por ello los resultados porcentuales de las dos recientes elecciones, son dispares con la opinión de la gente sencilla,  de a pie y que en algunos casos se contraponen a lo vertido por los cientistas -o cuentistas- políticos: aquello de que la gente votó por un modelo de desarrollo estable, es un cuento en tanto contrastado con la realidad y lo cotidiano de las denuncias de fraude del sistema informático electoral y el Padrón Biométrico.

La crisis se venía venir desde el 2014, y ahora, veremos los pases de magia para “recuperar la economía blindada”. A esto viene parejo, la inacción de los partidos  sus mandamases, que nunca salen a las calles a hablar con la gente, con el pueblo que es el soberano.

No salen de sus oficinas confortables y aprovechan las cámaras y micrófonos -generalmente- para emborrachar al vulgo. Nunca visitan un mercado o suben a un micro. Venden su imagen en el faceboock, RR.SS., y cuanta plataforma virtual existe. Uno se pregunta, ¿que obtuvieron? El lugar donde se encuentran, lo dice todo. Encima de todo este desastre, pretenden volver a la carga: si no fueron diputados o senadores -o, no serán parte del aparato estatal público-, pretenderán lanzarse de candidatos a asambleístas departamentales, concejales municipales y otros pretendiendo ser alcaldes o gobernadores.

En su desesperación hablan de UNIDAD para vencer al enemigo azul, pero en cualquier alianza: “primero ellos o ellas” en franja de seguridad; son muchos los pretendientes para una sola novia, y aquellos no cederán el derecho de pernada a ningún rival. Los “lideres”, hoy candidatos, no aceptan incorporar gente nueva en sus estructuras por el temor a perder espacios de los que se creen dueños, ellos digitarán las candidaturas en todos los espacios, creyendo que son el poder para decidir. Las roscas se reencuentran, el peligro los induce a conversar, pero sólo entre ellos, los predestinados.

Mientras tanto la marea azul, pone a funcionar sus estructuras de cobertura geográfica, sus adherentes bajo consignas propias no necesitan órdenes o instrucciones: saben lo que tienen que hacer. Mientras al otro lado, pretenden organizar lo inorganizable porque sus consignas ya no llegan al soberano, saben que los tratan como escalera. Sabe el pueblo que los patrones de siempre los tratarán de pongos, de chicos de mandado, y, a esa humillación ya no se someterá: “militancia nunca de rodillas, siempre de escalera”, ese slogan, ya no va…!!

Hubo 14 años en los cuales la oposición tuvo la gran oportunidad de cohesionar una visión, un pensamiento y un sentimiento por una transformación en hacer política, fijando acciones para el desarrollo político, recrear modelos de conducta -ética y moral-, trabajar programas de desarrollo social, económico, jurídico-normativo que pudiesen ser los arietes con los cuales tumbar los muros del submundo político, y que, de no mediar milagros -en política no existen- se avecina una marejada subnacional de azul profundo, profundo y extendido.  

Arce Catacora, aún de presidente, dicta clases universitarias, por ello dicen no fue a compartir la llegada de Morales y Linera; los “lideres” de la oposición alguna vez se dieron tiempo para reunirse con jóvenes o adultos -en áreas urbanas o rurales- para hablar de tópicos de interés nacional o local, con sectores productivos, académicos, sociales? Auspiciaron seminarios, debates, seminarios sobre algo?. Sobre llovido mojado, el TSE a pesar de haber proferido “auditoria”, se irá nomás con el mismo Padrón Biométrico a las subnacionales; la resistencia civil no fue acompañada por la “clase política” a efectos del clamor de auditoria al PB: estos creen que presentando “memoriales” cambiarán el estado de situación: de ingenuos no tienen nada y, entonces, “y, ahora, quien los salvará”..!?

Mientras en la ALP el oficialismo habla de pacificación, dialogo y consensos, en la Plaza Murillo agreden a Rafael Tata Quispe, toman violentamente la FEJUVE de El Alto, lo mismo con la sede de ADEPCOCA, lo propio del viceministerio de Descolonización. Por otro lado, se anulan todos los mandamientos sobre todas las ex autoridades del MAS, dejan sus refugios y detenciones domiciliarias, entonces, de qué Estado de Derecho se habla?, se corregirá esto con “memoriales”?. Y, la cereza sobre la torta: se reinician las relaciones diplomáticas con Cuba, Irán, Venezuela y Nicaragua. Estos países no generan beneficio comercial sino político ideológico, vs con EE.UU. que tiene el mayor mercado del mundo, se corregirán relaciones de mercado e interés económico con el Imperio?

La oposición del “45%”, que hizo durante 14 años y 11 meses de “primavera democrática de transición”, para no permitir que se llegue a este cuadro de situación…? Lo sabremos el 7 de marzo del 2021…