Una deportista rusa, humillada y obligada a demostrar que es mujer para subir a un avión

Anna Turaeva sufrió serias complicaciones para poder embarcar porque desde la aerolínea Utair cuestionaban que fuese realmente una mujer.

FUENTE: AS

La deportista rusa Anna Turaeva ha confesado que se sintió «humillada» por el incidente que sufrió antes de embarcar en un avión para trasladarse a Krasnodar. Los empleados de la aerolínea Utair cuestionaron que fuese realmente una mujer como así aparecía en sus documentos de identidad y le prohibieron subir a la aeronave hasta que no demostrarse de alguna manera que lo que ponía era cierto.

La powerlifter, campeona mundial de levantamiento de peso hasta en seis ocasiones, pretendía llegar a Krasnodar desde San Petersburgo y haciendo escala en Moscú, pero en el control la tacharon de mentirosa y de ser un hombre: «Se negaron a dejarme embarcar argumentando que en mi pasaporte pone que soy mujer», ha lamentado en una entrevista para el tabloide británico Daily Mail.

Pese a sentirse indefensa y sabiendo que estaba siendo humillada, Turaeva mantuvo la calma e intentó poner solución al asunto respondiendo amablemente a las preguntas de los trabajadores. «Me hicieron preguntas íntimas. Estaban interesados en quién soy yo en mi vida y en mis costumbres en la cama. Fue humillante», explicó, destacando además la impotencia que sufrió.

«Hice todo lo que dependía de mí para que me creyesen. Entonces, ocurrió un milagro: me permitieron embarcar en el avión», confesó. La joven ha denunciado los hechos en las redes sociales logrando una gran visibilidad y un gran apoyo por parte de un gran número de nuevos seguidores. Incluso la aerolínea ha querido emitir una disculpa pública después de las críticas recibidas por la actitud de sus empleados.

«He trabajado toda mi juventud con sangre y sudor para que no me traten así. Me encantan las tiendas, los salones de peluquería, la manicura y los procedimientos cosméticos. Yo me veo de esa manera. No le voy a mostrar nada a nadie. Este es mi estilo de vida y me siento cómoda», zanjó.