¿COMER PARA VVIR O VIVIR PARA COMER?

Por Norahlina Colque Velasquez

Cuando el placer de “un buen plato” y la enfermedad se sientan juntos en la mesa, es porque habrá graves consecuencias, generalmente solemos decir: “si de algo tengo que morir, que sea comiendo lo que más me gusta”; entonces, somos consciente del problema de salud que provoca un rico plato en calorías y grasa; pues las personas más vulnerables por el coronavirus son aquellasque tienen sobre peso, aun así, ¿lo seguirás haciendo?

Cada día se reportan más casos de contagios por el Covid-19 y un gran número de fallecidos. Un reciente estudio publicado por The Lancent indica que las personaspropensas para adquirir esta enfermedad son las que presentan obesidad, ya que ejerce una presión adicional bajo los pulmones  mientras se está acostado en la espalda, restringiendo la respiración.Por lo tanto, se intuye  que el exceso de grasa se asocia con un estado pro-inflamatorio, que podría aumentarse ante la infección por el virus.

La nutricionista María Cecilia Ponce revela que “la incorporación de alimentos ultra procesados a través de galletas, amasados, alfajores, golosinas, a los cuales uno recurre para paliar esta situación y hambre emocional, esnegativo para nuestra salud en el futuro; sumado a la falta de la actividad física y exposición al sol”.

Es comprensible que debemos permanecer aislados para cuidar nuestra salud; pero pasar muchas horas en casa sin hacer nada, puede ser un arma de doble filo para la saludde nuestro cuerpo: con el sedentarismo, la permanencia en cama viendo televisión, el celular; y sobre todo recurriendo constantemente a la nevera por comida yconsumiendo alimentos dulces, grasosos o picantes de grandes porciones.

Por otra parte, el estar confinados y sin realizar actividades normales provoca preocupación por la falta de dinero, educación, trabajo entre otros, que nos origina estrés y ansiedad. Pero a causa de esto la motivación para hacer actividad física en casa se reduce y la alimentación no es la más adecuada, sobre todo ahora que se necesita fortalecer las defensas del cuerpo ante el Covid-19. Las razones por las que es difícil cambiar de hábitos son porque, básica e inconscientemente, se basan en: sabor, precio y comodidad.  

En consecuencia el subir de peso no solo afecta a nuestra imagen, sino que nos hace más propensos a diferentes enfermedades como ser tener: hígado graso, colesterol alto, cálculos biliares, presión arterial, diabetes, depresióny ahora el COVID-19, entre otros.

Para evitar padecer de estas enfermedades, es preferible dejar de consumir en exceso los siguientes alimentos:comida chatarra, bebidas y jugos con azúcar, dulces y postres, masas, comida procesada o enlatada y sobre todo los excesos de carnes rojas.

Tal vez al principio resulte muy difícil, pero poco a poco el cuerpo se ira acostumbrando a dejar los alimentos grasosos y comenzar a reducir las porciones a unas más adecuadas de acuerdo a su cuerpo. 

La clave para poder evitar este alto consumo es comenzando a comer más proteínas, verduras, frutas y hacer por lo menos una hora de actividad física diaria.

Es por eso que debemos movernos tanto como podamos en nuestras casas o hacer otra actividad que incluya movimiento del cuerpo. Tomemos este periodo de cuarentena como una prueba hacia nosotros mismos y no solo para dejar malos hábitos alimenticios, sino también para dejar otros vicios que dañan nuestra salud.