Elecciones en la mira

Nos envuelve un sentimiento especial cuando vamos a votar porque de repente el poder esta en nuestras manos, podemos elegir, debemos elegir, la responsabilidad es grande si nos damos cuenta de eso, si practicamos el sagrado derecho a decidir quienes nos gobernarán. Lógico que si convertimos el acto de votar en algo de mero trámite, porque se debe cumplir para no ser sancionados, para no tener problemas en el futuro, nada de lo descrito latirá dentro nuestro.

El votar debe considerarse como un deber cívico más que una obligación impuesta por ley, el ciudadano debería ser formado para tener plena conciencia de lo que significa participar eligiendo, comenzando por resaltar la importancia de vivir en democracia, algo de lo que muchos no pudieron gozar en nuestro país, algo por lo que muchos lucharon y murieron en Bolivia. Hoy la tenemos y es como que es obligatorio vivir así, y claro que lo es porque no permitiremos que nos la vuelvan a quitar por eso debemos valorarla y fortalecerla con nuestra participación consciente.

Se definieron las papeletas electorales hace rato, se siguen lo pasos del proceso, ya sabemos donde ubicar a cada uno de los partidos o agrupaciones políticas que pugnan en estas elecciones, la suerte decidió eso, existen «marketeros» que comienzan a teorizar sobre lo positivo o negativo de su ubicación, se tratará de aprovechar o contrarrestar lo que corresponda. Claro que la suerte echada en la papeleta no será la que determine quién gane o pierda, una serie de elementos están en juego y de acuerdo a como sean combinados llevarán al éxito o a la derrota, y en vez de pensar en eso nos debería preocupar que gane la democracia, que gane Bolivia y nuestro terruño, que en el futuro tenga autoridades que la quieran, que luchen por ella, que la defiendan y empujen hacia adelante, que la sientan en el pecho, muy dentro, donde nacen los sentimientos.