El Chaco Tarijeño que yo conozco

Hugo Menchaca Alli*

Hoy es 12 de agosto de 2020, un día significativo, pues recordamos un año más de la creación de la provincia Gran Chaco, dispuesto en el año de 1876 durante el Gobierno de Hilarión Daza.
Creo que las formalidades de fechas, y las referencias históricas, son insustanciales cuando se trata de evocar los sentimientos más profundos e íntimos que revoletean no sólo en la mente, sino en el corazón.
Pues el Gran Chaco, no deviene desde el año 1876, sino siempre ha estado ahí, con su belleza singular, con sus personajes inolvidables, los nacidos y no nacidos en el lugar, con sus aromas singulares, el Río Pilcomayo, la Serranía del Aguarague, su impactante belleza vegetal (no hay cosa más bonita que el contemplar un lapacho florecido o el Río Pilcomayo en el mes de agosto) sus magnánimas riquezas hidrocarburíferas y gasíferas.
Me encuentro hace veintiocho días en Alto Obrajes, en un Centro de Aislamiento por el covid-19, frente a unos amplios ventanales que me permite degustar visualmente de las montañas tan propias de la ciudad de La Paz…pero escuchando la música en homenaje a Fray Quebracho interpretado por Yalo Cuellar pienso con tanta intensidad en el Chaco, cierro los ojos, y espiritualmente me traslado a un lugar tan significativo para mi existencia, y seguramente para los miles de chaqueños que viven en Yacuiba, Caraparí o Villa Montes.
Respiré aire chaqueño durante siete años en Villa Montes (2010 – 2017), tierra que me encanta lo indecible, si los humanos tuviésemos que elegir el lugar por donde ingresar a este maravilloso mundo para establecer nuestra residencia temporal, sin duda elegiría ingresar por Villa Montes.
Conocí por primera vez el Chaco, concretamente Villa Montes el año 2010, me establecí, viví y conviví al tono de los sueños y expectativas de la tierra chaqueña, tuve la oportunidad de conocer cada rincón de la tierra chaqueña, Yacuiba, Caraparí y Villa Montes, y cada recorrido fue un lazo más que me unió al Chaco. En algún momento alguien me dijo que la tierra chaqueña “agarra”, y en verdad que agarra, es pues prácticamente imposible dejar de pensar en ese lugar tan significativo en el sur de nuestro país, y ni qué decir, cuando si por alguna circunstancia llegan a tus oídos alguna chacarera, una cueca chaqueña un chamame, te vuelves en un mar de sentimientos.
Creo que, en esta fecha, más que echar denostaciones en contra de quienes tuvieron las riendas de su desarrollo en antaño, debe ser sobre todo para ver con apasionamiento el horizonte, el futuro que deben construir la mujer y el varón chaqueñ@s. Considero que ésta debe ser una fecha para volcar el compromiso y toda la querencia para contribuir al desarrollo de la gran tierra chaqueña. Ahora el Chaco espera lo mejor de sus [email protected],
Es menester sin embargo, hacer referencia a la importancia de la tierra chaqueña, al haberse constituido en la primera Región Autónoma del país, bueno este es un camino sin retorno, dadas las peculiaridades de la Provincia Gran Chaco, su riqueza hidrocarburífera que aporta recursos para todo el país (aún en estos tiempos de pandemia), la valentía de su pobladores, esa decisión indubitable de avanzar por esta andadura que llevará a materializar un mañana más promisorio.
Ya estos momentos duros pandemia, covid – 19, crisis política, pasarán, entonces habrá que estar preparados para construir un mañana promisorio para el Chaco Tarijeño.
Felicidades inolvidable Gran Chaco¡¡¡