El poético regreso de Rudy Gobert, el paciente cero de la NBA

Fuente: Marca

paralizó la competición. Fue él, pero tarde o temprano habría sido cualquier otro. Se le faltó al respeto y se le consideró el culpable de la suspensión de la competición. Más si cabe después de las bromas que solía gastar sobre el virus en las ruedas de prensa y en el vestuario. Por todo ello, en la reanudación de los partidos, su protagonismo tuvo algo de poético.

El pívot de los Jazz ganó el salto inicial del partido con el que se reiniciaba la NBA, anotó la primera canasta de la nueva normalidad y metió los últimos dos puntos que daban el triunfo a la franquicia de Utah sobre los Pelicans por 104-106. «Estoy agradecido. Simplemente estoy agradecido de poder hacer lo que me encanta hacer. Después de todo lo que personalmente y todo lo que el mundo está pasando en este momento, poder seguir inspirando a millones de niños en todo el mundo y seguir difundiendo positividad es una bendición. Y es genial comenzar con una victoria, por supuesto», aseguró Gobert, que hizo 14 puntos, 12 rebotes y tres tapones.

Su actitud imprudente en los días previos a conocerse su positivo por coronavirus estuvo a punto de romper a los Jazz. Su compañero Donovan Mitchell también dio positivo y el vestuario se levantó contra él. Parece que el tiempo ha mejorado la relación entre las estrellas del equipo. «Mucha gente podrá decir lo que quiera para tratar de separar a nuestro equipo», dijo Gobert.

«Somos jugadores de baloncesto. Salimos y hacemos la jugada correcta. Rudy hizo un gran trabajo. Intento encontrar mi camino y encontrar tipos que se abran. Se trata de hacer la lectura correcta. Estoy confiando en él y él confiando en mí. Eso es lo que está pasando», explicó Mitchell, que asistió al pívot francés en un par de alley-oops.

«Hemos avanzado y hemos hablado para usar toda esta experiencia para mejorar. Creo que los dos lo han hecho. Es poético, pero no quiero exagerar demasiado. Esos dos muchachos lo han hecho cientos y cientos de veces en los últimos años. Es genial verlos conectar en la cancha», afirmó el entrenador Quin Snyder.

Gobert, después todo lo que ha sucedido y por lo que él ha pasado, finalizó diciendo que «la vida funciona de maneras misteriosas».