Coronavirus: los test argentinos ya se distribuyen en hospitales públicos

Fuente: TN.com

Ante el desafío de la pandemia de coronavirus, la ciencia argentina tuvo que redireccionar gran parte de sus investigaciones para pasar a desarrollar tecnologías de detección del COVID-19.

Un repaso oficial pasados los primeros 100 días de cuarentena destaca el desarrollo del test serológico que permite determinar la respuesta inmunológica de una persona frente al virus y dos kits de diagnóstico rápidos, económicos y fáciles de manejar. Estos últimos, llamados Neokit y Ela-Chemstrip, ya empezaron a distribuirse en hospitales públicos.

CovidAr IgG, test serológico

En sólo 45 días, un equipo del CONICET y el Instituto Leloir, liderado por Andrea Gamarnik, logró crear el primer test serológico argentino, que permite determinar, a partir del análisis de muestras de sangre o de suero, si una persona tiene anticuerpos contra el coronavirus SARS-CoV-2.

CovidAr IgG es 100 por ciento producción nacional y es de bajo costo, a diferencia de los primeros que se usaron en el país que eran importados. Es un test que arroja resultados en un par de horas y puede servir para evaluar la evolución de la pandemia de COVID-19 en poblaciones.

COVIDAR IgG fue presentado la primera semana de mayo. (Foto: Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación).

COVIDAR IgG fue presentado la primera semana de mayo. (Foto: Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación).

Neokit-Covid-19, test de diagnóstico rápido

Este kit permite determinar, en menos de dos horas, si una persona tiene coronavirus. El método molecular que utiliza tiene una sensibilidad similar a las técnicas actuales de PCR, e incluso es más simple, ya que no requiere un equipamiento complejo. Esta cualidad abre la posibilidad de aplicarlo en lugares en donde no hay infraestructura adecuada.

Su manipulación es simple y el resultado se puede apreciar fácilmente a simple vista por cualquier persona. Si la reacción cambia de color violeta -negativo- a azul, quiere decir que la muestra es positiva para SARS-CoV-2.

«Esta herramienta agiliza refuerza la respuesta del trabajo sanitario, porque, en muy poco tiempo, los equipos de salud tienen la certeza de qué decisiones tomar sobre el paciente con síntomas, es decir, si mantenerlo aislado, darle el alta o bien, realizar algún tratamiento», explican desde el CONICET en un comunicado.

El kit de bajo costo, fácil de maniobrar y validado por la ANMAT fue desarrollado por un equipo de científicos y científicas del CONICET en el Instituto César Milstein, encabezado por el investigador Adrián Vojnov. Fue presentado una semana después del test serológico. Dependiendo los suministros de insumos, la tecnología podría alcanzar una producción local de casi 500 kits por semana.

Neokit-COVID-19, diagnostica el coronavirus en menos de dos horas. (Foto: AFP / Juan Mabromata)

Neokit-COVID-19, diagnostica el coronavirus en menos de dos horas. (Foto: AFP / Juan Mabromata)

Ela-Chemstrip, tirita reactiva de diagnóstico rápido

Con síntomas o sin ellos, el segundo kit desarrollado por científicos argentinos, permite diagnosticar a personas que están cursando el coronavirus de una forma más rápida, y con mayor sensibilidad, que la técnica de PCR.

Con el hisopado ya realizado, el resultado estará en una hora y media. El desarrollo fue presentado en la primera semana de junio, un mes después del Neokit.

Ela-Chemstrip es de base molecularrápidoeconómico, y fue aprobado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). No necesita ser maniobrado por personal altamente calificado.

El test -conocido también como el de la tirita reactiva– tiene un mecanismo parecido al que indica si una mujer está embarazada o no. Si la muestra genera una raya, el resultado es negativo, dos rayas, positivo de COVID-19.

El kit Ela Chemstrip, detecta COVID-19 rápido y con mayor sensibilidad que el PCR. (Foto: Reuters / Agustin Marcarian)

El kit Ela Chemstrip, detecta COVID-19 rápido y con mayor sensibilidad que el PCR. (Foto: Reuters / Agustin Marcarian)

La tecnología, que no requiere de equipamiento costoso, fue desarrollada por más de 20 científicos y científicas del CONICET que trabajan en las universidades nacionales de San Martín (UNSAM) y Quilmes (UNQ), liderados por los investigadores Diego Comerci y Marcos Bilen.