Reserva de oro en Londres aviva lucha política en Venezuela

En esta imagen de archivo, tomada el 12 de marzo de 2020, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ofrece una conferencia de prensa desde el palacio presidencial de Miraflores, en Caracas, Venezuela. La batalla política por el control de Venezuela se centra ahora en una reserva de lingotes de oro de 1.800 millones de dólares depositados en una cámara del Banco de Inglaterra en Londres, donde se espera que un juez decida pronto quién tiene derecho a reclamarlos. (AP Foto/Matias Delacroix, archivo)

FUENTE: AP

La batalla política por el control de Venezuela se centra ahora en una reserva de lingotes de oro de 1.800 millones de dólares depositados en una cámara del Banco de Inglaterra en Londres, donde se espera que un juez decida pronto quién tiene derecho a reclamarlos.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, sostiene que necesita el oro para ayudar a que el país, falto de dinero en efectivo, luche contra la pandemia del coronavirus. Pero el banco central de Gran Bretaña, cuyo gobierno reconoce al líder de la oposición Juan Guaidó como el líder legítimo de la nación, se ha negado a entregárselo al gobierno socialista.

Un fallo del juez Nigel Teare, que podría darse en los próximos días, podría ayudar a aclarar la cuestión de quién es el líder legítimo del país, al menos a ojos de una potencia mundial, apuntan los expertos.

“Si Maduro es capaz de conseguir este dinero, esto debilita una herramienta significativa que el gobierno británico tiene para implementar su reconocimiento a Guaidó”, señaló Michael Camilleri, un experto en Venezuela del centro de estudios Diálogo Interamericano de Washington. “Esto socava la fuerza de esa política”.

La disputa gira en torno a la posición británica hacia Venezuela, un país inmerso en una crisis política y económica y donde tanto Maduro como Guaidó reclaman poderes presidenciales desde hace más de un año.

Gran Bretaña reconoce el reclamo de Guaidó, quien preside de Asamblea Nacional venezolana, como hace Estados Unidos y alrededor de cinco docenas de gobiernos más. Guaidó se autoproclamó presidente interino a principios de 2019, meses después de que Maduro declarase su victoria en unas elecciones que los críticos dijeron que estaban amañadas a su favor.

El secretario británico de Exteriores, Jeremy Hunt, reconoció a Guaidó como presidente interino constitucional, y el líder opositor se reunió con el primer ministro, Boris Johnson, durante una gira por Europa a principios de este año.

A pesar de su respaldo a Guaidó, Gran Bretaña mantiene lazos diplomáticos con el gobierno de Maduro: Londres reconoce a la embajadora de Maduro, Rocío Maneiro, y tiene el control de la embajada venezolana en la capital, mientras que el embajador británico, Andrew Soper, sigue en Caracas.

Por otra parte, las autoridades británicas no concedieron credenciales diplomáticas al enviado que Guaidó nombró embajador en Gran Bretaña.

Aunque en un primer momento Guaidó lanzó su campaña para derrocar a Maduro con miles de partidarios eufóricos tomando las calles en todo el país, el presidente socialista ha mantenido el control sobre la mayoría de las ramas del gobierno, incluyendo el ejército. El entusiasmo por Guaidó, sin embargo, se ha ido disipando.