Messi llegó al gol 700 con un lujo

AGENCIAS/OLÉ


¡Llegó el 700! Después de tanto esperar por fin llegaron esos dedos señalando al cielo. Un gol de Messi especial, el 700 en su carrera. En el Camp Nou, con ese penal picado, el recuerdo quedará en la historia del 10. Con 33 años cumplidos hace días, ya puede presumir ser el primer argentino en llegar a esa cifra. No alcanzó para que el Barcelona le ganara al Atlético Madrid pero al menos Leo se dio ese lujo.
No se dio ante Sevilla, Athletic Bilbao ni Celta. Todos zafaron, desde un patadón a la rodilla contra los andaluces, la falta de puntería con los vascos y las asistencias a Suárez en Vigo. Todos hasta hicieron marcas especiales para evitar sus tiros libres. Y tenía que ser el Atlético el indicado para sufrirlo, la N° 32 entre esos 700 redonditos, al igual que le pasó con los 600 en 2018.
Pasó tiempo desde aquel primer grito al Albacete, hace 15 años y con la N° 30 en la espalda. En el medio, se fue convirtiendo en el símbolo de la mejor etapa del Barcelona, el goleador histórico del club (630) y también de la Selección Argentina (70). Aunque lo más impresionante de Messi es que no se lo puede definir como ese goleador nato, que vive en el área y para el gol. Lionel excede esa cuestión, maneja a sus equipos, es el principal asistidor y aún así es un depredador a puro gol.
Su zurda se volvió el terror de los arqueros. Así llegaron 582 de sus festejos. La mayoría, unos 439, fueron de jugada. Pero si algo fue mejorando el rosarino con el correr de los años fue su remate a pelota parada. Ya anotó 90 veces de penal, pero más sorprendente aún son sus 53 tiros libres. De ser un gran déficit a transformarlos en un arma letal. O cómo olvidar el que le metió Estados Unidos en la Copa América 2016 que le permitió igualar a Batistuta como máximo goleador de Argentina.
Pasó tiempo desde aquel primer grito al Albacete, hace 15 años y con la N° 30 en la espalda. En el medio, se fue convirtiendo en el símbolo de la mejor etapa del Barcelona, el goleador histórico del club (630) y también de la Selección Argentina (70). Aunque lo más impresionante de Messi es que no se lo puede definir como ese goleador nato, que vive en el área y para el gol. Lionel excede esa cuestión, maneja a sus equipos, es el principal asistidor y aún así es un depredador a puro gol.