La hidroxicloroquina no demuestra eficacia en un gran estudio

Fuente: La Vanguardia

La hidroxicloroquina, el fármaco que promueve y se automedica el presidente Donald Trumpcarece del efecto curativo que él le otorga. Al contrario, un estudio masivo concluye que los contagiados de Covid-19 que toman ese fármaco contra la malaria afrontan un mayor riesgo de muerte que los pacientes a los que no se les suministra.

El trabajo incluye a 96.000 hospitalizados por coronavirus en todos los continentes. Los enfermos tratados con hidroxicloroquina tuvieron mucha más propensión a desarrollar un tipo de ritmo cardiaco irregular o arritmia, que puede conducir a una parada de corazón.

La investigación, publicada ayer en la revista médica The Lancet descubre que los que toman hidroxicloroquina afrontan un incremento del 34% en el riesgo de mortalidad y un aumento del 137% de padecer una arritmia de carácter grave. Si se digiere el cóctel de Trump –hidroxicloroquina más un antibiótico como la azitromicina–, el peligro de un resultado fatal sube al 45% y el de la arritmia es 411 veces superior.

un estudio masivo concluye que los contagiados de Covid-19 que toman ese fármaco contra la malaria afrontan un mayor riesgo de muerte que los pacientes a los que no se les suministra

Trump ha demostrado muy poca confianza en la ciencia a lo largo de esta crisis sanitaria.

Si una investigación del efecto de este medicamento, como una anterior financiada por su propia administración, contradice el poder mágico que le atribuye el presidente estadounidense, la respuesta está cantada. “Es el pronunciamiento de un enemigo de Trump”, según su descalificación de la indagación de la Agencia de Veteranos.

En cualquier momento, desde la Casa Blanca se lanzarán rayos y truenos contra este nuevo estudio. La frase preferida del mandatario estadounidense: “Esto es un ataque político”.

Este último análisis lo coordinó Mandeep Mehra, profesor de la escuela médica de Harvard, y lo realizó junto a colegas de otras instituciones. El trabajo incluye pacientes de 671 hospitales de todo el mundo que dieron positivo en la Covid-19 y que estuvieron ingresados entre el 20 de diciembre del 2019 y el 14 de abril del 2020. Esta indagación se basa en un análisis retrospectivo de historiales médicos y no en un estudio controlado en el que los pacientes se dividen al azar en grupos de tratamiento. Sin embargo, el gran tamaño del trabajo ha convencido a los científicos.

Otros estudios, además del de la Agencia de Veteranos, han apuntado en esa misma línea de ineficacia. Como resultado, la Administración Federal de Alimentos y Fármacos advirtió en abril contra el uso de este producto sin control médico.

“Una cosa es no tener beneficios, pero esto muestra un daño evidente”, afirmó ante estos nuevos resultados Eric Topol, director del Scripps Research Translational Institute. “Si había una esperanzas con este fármaco, esto es el final”, declaró al The Washington Post .