La policía del Congo arresta al líder de una secta en un sangriento operativo

El autodenominado profeta de una secta separatista responsable por diversos ataques en la República Democrática del Congo fue arrestado el viernes en una redada en su casa en Kinshasa que involucró a cientos de fuerzas de seguridad, informó la policía.

«Misión cumplida», afirmó la entidad en Twitter, después que cuerpos especiales tomaron por asalto la casa del ex parlamentario Ne Muanda Nsemi, quien encabeza la secta Bundu Dia Kongo (BDK), luego de un asedio de una hora.

Una fuente policial, que habló bajo condición de anonimato, dijo que varios miembros de BDK fueron encontrados en la casa y agregó que un número no revelado de personas había muerto en el operativo.

Un comunicado del Ministerio del Interior afirmó que al menos ocho personas murieron y otras 35 resultaron heridas, sin dar detalles. Un total de 168 personas fueron arrestadas, según el comunicado.

La policía, a su vez, señaló que ocho oficiales resultaron gravemente heridos en la redada, lo que sugiere que las víctimas fatales pertenecían todas a la secta. Un testigo ocular dijo a AFP que había visto 15 cuerpos después de la acción policial.

Nsemi, que tiene alrededor de 70 años, fue llevado a un hospital con una lesión en la cabeza antes de ser entregado a los fiscales.

El objetivo del BDK es revivir el reino precolonial de Kongo, que incluía lo que actualmente constituyen partes de la vecina Angola, la República del Congo y Gabón, y ha luchado repetidamente con las fuerzas de seguridad.

Desde el 13 de abril, cerca de 20 miembros de la secta y agentes de policía habían resultado muertos en tres enfrentamientos separados en una carretera clave en la provincia de Kongo Central. Esa carretera es vital ya que une Kinshasa, donde viven unos 10 millones de personas, con los puertos de Matadi y Moanda.

A fines de marzo, la policía había dispersado a miembros de BDK en Kinshasa por desafiar la prohibición de las reuniones de más de 20 personas como parte de los esfuerzos para contener la propagación del nuevo coronavirus.

Decenas de grupos armados y milicias operan en la República Democrática del Congo, muchos en el Este del país, un legado de las dos guerras del Congo en la década de 1990 que arrasaron los vecinos Uganda y Ruanda.