EFECTOS Y ESTRATEGIAS PSICOLÓGICAS PARA LA CUARENTENA.

POR: Luis Fernando Ortiz Daza
En Bolivia, estamos ya unos días con medidas de confinamiento debido a la cuarentena aplicada por el gobierno para contener la propagación de la pandemia del COVID19. Si bien van a existir efectos en la salud y económicos principalmente, es también muy necesario conocer cuáles serán los efectos psicológicos en la población.
A medida que pasen los días, iremos sintiendo distintas afecciones a nivel de la personalidad, se producirán o se están produciendo cambios en nuestra forma de comprender el mundo, para ello es necesario aplicar estrategias aplicables, ayudando a nuestro entorno y apoyándonos mutuamente, en comunidad y principalmente en el hogar.
Cada persona vive de acuerdo a sus circunstancias, por tanto, no hay una receta para afrontar esta emergencia, de acuerdo a referencias de cuarentenas realizadas en las últimas décadas como efecto del SARS del 2003, el ébola, la gripe A (H1N1), se evidenció angustias psicológicas.
Lo primero que sentimos es una especie de negación, como algo irreal, pues nadie nos preparó para una pandemia, para estar encerrados y ver el mundo a través de los medios de televisión y celulares que nos muestran terribles imágenes de lo que podría llegar a sucedernos.
Es necesario aceptar la realidad, estar bien informados y prepararnos para reaccionar de manera estratégica a las órdenes de salida, aprovisionamiento, cuidado e higiene es fundamental guardando siempre distancia del otro.
No sabemos cuánto va a durar, cuanto tiempo estaremos encerrados, debemos frenar esa ansiedad, recordando que la razón del confinamiento es para cuidarnos y proteger a las personas más vulnerables, lo que importa es el aquí y ahora. Es necesario ocupar la mente en actividades lúdicas y de ocio productivo, hacer pan, limpiar la casa, leer, etc.
El miedo a infectarnos y pensar que le ocurra a alguien cercano, es un miedo real, no debemos caer en el pánico y lo mejor es crear mecanismos para afrontar ese temor, no hay otra que cuidarse y proteger a los demás recomendando que se cuiden sin obsesionarnos para no derivar en comportamientos obsesivos – compulsivos.
Debemos estar pendientes de los síntomas en todo momento, no sabemos cómo, pero nos puede llegar y hay que acudir a los servicios médicos ya previstos por el gobierno y los gobiernos subnacionales.
Es posible que a medida que pasen los días aparezca el estrés por falta de contacto social, estamos habituados a compartir mucho en familia, estar con los amigos, actividades al aire libre, el trabajo, parejas que se ven en la necesidad de no encontrarse porque no viven juntos, los padres en otras localidades, e hijos afuera.
Hay un cambio brusco que, si bien podemos manejar en los primeros días, a partir de los 12 días aumenta la angustia, pero, no estamos totalmente incomunicados, hoy gracias a la tecnología podemos hablar, vernos en pantallas de celulares o computadoras las caras e inclusive hacer recorridos virtuales.
Se puede establecer otro tipo de rutinas, trabajos en casa, tiempo de ocio, de compartir, contar cuentos, descansar y hacer ejercicios.
El día después. – ¿Qué será de mí después de la cuarentena?
Este es un pensamiento recurrente, vendrá después de la pandemia la era del post coronavirus. Nos angustia el temor a perder el trabajo, qué ocurrirá con la economía en nuestro país, qué pasa si pierdo un ser querido, la angustia psicológica hacia el futuro es terrible, para ello es necesario racionalizar, ello no está ocurriendo ahora y quizás, no nos tenga que ocurrir de manera apocalíptica, hay que evitar esos pensamientos negativos.
Hay que vivir el presente, hoy lo importante es cuidarnos para cuidar a otras personas.
Hay quienes vivirán el confinamiento en familia o con otras personas, muchos estarán solos y, muy importante es la actitud de cada uno de nosotros, es necesario un enfoque constructivo y positivo para fortalecer los lazos con los nuestros si estamos en familia, con los hijos hay que lidiar con el tedio y compartir actividades de manera proactiva, sin obligar, sugiriendo e invitando a la acción.
Debemos apoyar a quienes viven en soledad, tratar de conectarnos con ellos a través de la tecnología, ofrecer nuestro cariño y ayuda, conectarnos y amarlos desde la distancia.
¿Estamos preparados?, ¿vos eres capaz de aprender los efectos psicológicos de la cuarentena y puedes aprender y enseñar a manejarlos? Por supuesto, de esta debemos salir fortalecidos, unos agradeciendo a Dios, y otros bendiciendo la realidad que nos ha puesto a pensar en el planeta, que no somos los únicos seres vivos, que está en nosotros salvarnos y salvar la vida de un mundo global que hoy respira aire puro y que después del virus, nosotros dejemos de ser la plaga que ahoga el pulmón del planeta como el COVID19 ahoga nuestros propios pulmones.