Merkel en cuarentena tras haber dado positivo de coronavirus

Después de que un médico que le había aplicado una vacuna profiláctica contra el neumococo el viernes por la tarde haya dado ahora positivo en un test de coronavirus, la canciller ha decidido confinarse en su casa de manera preventiva durante una cuarentena de 14 días. Así lo ha comunicado su portavoz, Steffen Seibert, tras la rueda de prensa en la que Merkel ha informado que a partir de ahora se permite a los alemanes salir a comprar en pareja, en grupo si se trata de un núcleo familiar más amplio, así como hacer deporte al aire libre de forma individual, pero dejando claro que otro tipo de contactos como fiestas en casa o en el parque como «absolutamente inaceptables».

Después de una videoconferencia con los presidentes de los Bundesländer, confirmó el permiso para acudir «al trabajo o al médico», a «procurar abastecimiento o a respirar aire libre», pero no ha habido acuerdo entre los estados federados para la extensión del confinamiento estricto y obligatorio a escala nacional, como está ya en práctica en Baviera. El presidente de Renania del Norte-Westfalia, Armin Laschet, por ejemplo, no considera necesario el confinamiento, sino que cree que lo fundamental es limitar los contactos, por lo que solamente ha accedido a cerrar peluquerías o salones de masaje. Fuentes al tanto de la reunión han deslizado una fuerte confrontación entre Laschet y Maskus Söder, el presidente de Baviera, que ha imposibilitado el acuerdo.

Merkel, por lo demás, ha puesto al tanto a los presidentes de los Länder de las reformas legales que está preparando a toda prisa el gobierno de Berlín, entre as que figura una que permita al gobierno saltar el límite que fija la Constitución alemana al endeudamiento público por encima del 0,35% del PIB. Un consejo de ministros extraordinario dará mañana inicio al proceso que el viernes entrará en el trámite parlamentario. El nuevo endeudamiento de al menos 150.000 millones de euros servirá para financiar una batería de ayudas para paliar los efectos sociales del coronavirus, incluidas garantías contra los desahucios para quien no pueda pagar el alquiler.

Pacientes franceses

Los presidentes de los Bundesländer, por su parte, han informado al Gobierno de Berlín sobre medidas solidarias que están tomando para ayudar a la vecina Francia. Debido a que la situación en los hospitales franceses comienza ya a ser crítica, mientras los alemanes permanecen todavía desocupados, varias regiones han aceptado recibir pacientes franceses en sus centros hosptalarios para ser tratados allí.

«Se trata de pacientes que, de no disponer de respiradores en los próximos días, posiblemente morirán», ha explicado Wienfred Kretschmann, presidente de Baden-Württemberg, con 2.300 camas UCI libres y que recibirá a unos 20 pacientes.

A esta iniciativa se han sumado El Sarre y Renania-Palatinado. «Gracias de corazón a Winfried Kretschmann, Malu Dreyer y Tobias Hans por estar de nuestra parte», ha escrito en Twitter el presidente de la región francesa de Grand Est, «este es un gesto de los que no se olvidan».

FUENTE: ABC INTERNACIONAL