QUIÉNES SOMOS EN LA CALLE

92

Desempeñamos roles distintos en diferentes momentos y en situaciones diversas, nos toca ser conductores y también peatones y en ambos casos tenemos derechos y obligaciones, tenemos que respetar ciertas reglas. Como conductores criticamos lo que hacen algunos peatones, renegamos por su comportamiento, por su falta de respeto a lo que se supone «todos saben». Cuando nos convertimos en peatones resulta que hacemos exactamente lo mismo que tanto cuestionamos, repetimos esas conductas que cuando las asumen otros nos hacen perder el control. Es que caminando por las calles y veredas tenemos que respetar normas y por ende a las otras personas que van junto a nosotros y a las que conducen un vehículo.

A veces se interpretan como simples y malas costumbres pero no es así, el hacer «parar» un micro a mitad de cuadra, lejos de su parada oficial es culpa del que levanta la mano como del que conduce el bus, el detener un taxi en cualquier lado sin inducir al chofer a que se estacione momentáneamente para no interrumpir el tráfico también es responsabilidad de ambos actores, aunque quienes coyunturalmente somos peatones de alguna manera nos convertimos en el «cliente a cazar» y logramos que el conductor cometa una falta. Mucho lograríamos si por un lado  el peatón sólo esperaría al micro en su parada, no en otro lugar, y si el chofer solo recogería pasajeros donde debe ser, no en otro lugar. El hecho de cruzar al otro lado de la calle por donde sea, sin usar los pasos de cebra constituye una falta que puede ocasionar un accidente y pone en riesgo nuestra propia seguridad. Peor aún hacerlo entre vehículos en movimiento y esquivandolos como si de un juego se tratara. ¿Cuantas veces utilizamos las calles para caminar en vez de usar la veredas?, es muy probable que algo nos suceda si actuamos así, no respetando lo establecido. Tenemos la costumbre de esperar el cambio de luz en el semáforo, aún para cruzar por las cebras, parandonos en la calle y no en la acera, lo mismo cuando esperamos un taxi o el micro. Y si somos más detallistas veremos que así se comportan nuestro niños y jóvenes, ¿será porque hay un gen en Tarija que tenemos todos para actuar así?, de ninguna manera, simplemente porque ellos nos ven a los adultos, somos su ejemplo… y nos imitan perfectamente.