MODELO ECONÓMICO CON CIMIENTOS SÓLIDOS

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(*) Por Lilian Loayza Ojeda

En estos últimos tiempos se han manifestado apreciaciones sobre la economía que, por falta de otra mejor calificación, carecen de honestidad; por lo que es importante partir de un punto esencial, la caracterización de la economía misma, que da la impresión de estar siendo mal entendida solamente como una ciencia exacta, cuando ésta en realidad es una ciencia fundamentalmente social, a tal error incurre el economista Carlos Cardozo, con los cuestionamientos al Modelo Económico Social Comunitario Productivo (MESCP) vigente en el país.

Considerando lo expuesto por el crítico, quien hace alusión a los mismos comentarios reiterativos que circulan principalmente en redes sociales, es menester resaltar las siguientes observaciones: i) cuando señala que la matriz económica no ha sufrido mayores cambios centrándose en los mismos tres sectores económicos, no se puede aseverar dicho análisis a través de simples proporciones puntuales en el tiempo, que no consideran el incremento de la actividad económica ni el cambio y aporte de cada sector en la economía, ii) a diferencia del modelo económico aplicado en períodos neoliberales, el MESCP es un modelo real con cimiento económico sólido, orientado principalmente al ámbito social y la redistribución del ingreso.

La preocupación y ocupación de los antiguos economistas y sus gobernantes de turno estaba centrada en intentar controlar problemas macroeconómicos tradicionales, desde una perspectiva teórica importada, sin un norte de visión de país: como la reducción del déficit fiscal, balanza comercial, endeudamiento, entre otras, para garantizar el buen funcionamiento del mercado y esperar sus resultados, que por cierto no existieron.

Sin embargo, el éxito del MESCP radica en la generación de excedente económico y la redistribución del ingreso destinado a mejorar la calidad de vida de la población, reduciendo la pobreza extrema que pasó de 38.2% en 2005 a 15.2% en 2018, cayendo en 23 puntos porcentuales; la reducción de la brecha entre ricos y pobres que en 2005 los ingresos del 10% más rico superaba en 128 veces los ingresos del 10% más pobre, a 2017 esa brecha paso de 128 a solamente 40 veces, entre importantes resultados.

Lógicamente el Estado juega un rol importante en la dinamización la economía interna, pero con el objetivo claro de potenciar el ámbito social, preocupándose principalmente por mejorar las condiciones de vida de la sociedad en su conjunto, con resultados visibles en la mejora de los indicadores sociales, que son constantemente elogiados y resaltados por diversos organismos internacionales y que clara e intencionalmente no son mencionados por los críticos del MESCP.

Finalmente, rescatando lo mencionado recientemente por el premio nobel de economía 2001, Stiglitz, quien señala que si un país quiere crecer y progresar de forma sostenida, debe apostar por la economía social y no únicamente en el comportamiento del Producto Interno Bruto (PIB), pues se trata de hacer llegar los recursos a la población para atender la desigualdad beneficiando la calidad de vida de los ciudadanos, es importante dejar claro que el fundamento más sólido y sostenido del MESCP es el crecimiento económico estable ligado a una fuerte reducción de la desigualdad, que en términos del índice de Gini bajo de 0.60 a 0.46 (la reducción más significativa de la región), provocando que la estructura de la pirámide de ingresos sufra un cambio, con 62% de la población en el grupo ingresos medios en 2018, frente al 35% que existía en este grupo en 2005.

(*) La autora es economista