Bolivianos en la sede de la ONU le exigen a Evo la declaratoria de desastre

Decenas de compatriotas se movilizaron frente a la sede del organismo internacional I Foto: captura.

Residentes bolivianos protagonizaron este martes una protesta frente a la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, Estados Unidos (EEUU). Con pancartas y gritos exigieron que el Gobierno de Evo Morales declare desastre nacional ante los incendios que ya devastaron más de tres millones de hectáreas en la Chiquitania.

«SOS Bolivia, SOS Bolivia», fue uno de los estribillos que exclamaban los compatriotas, mientras que al mismo tiempo se registraba la intervención del primer mandatario ante la Asamblea General del organismo internacional.

También se escucharon gritos de «Evo vende patria», junto a carteles que trataban de reflejar la dramática situación en el oriente nacional, donde gran parte de la biodiversidad se vio afectada por el fuego, que es atribuido por algunos sectores a normas permisivas para los chaqueos y la ampliación de la frontera agrícola.

Video de la protesta:

La protesta de los residentes nacionales también se tradujo en una carta enviada a más de 50 embajadores de diferentes naciones, en las que abogaban para que exista presión internacional para que el Gobierno nacional emita una declaratoria de desastre.

«Estamos particularmente alarmados por el grosero rechazo del Gobierno boliviano de afrontar este problema responsablemente, con una declaratoria de desastre nacional. De no ser atendidos, estos incendios ponen en peligro los compromisos de Bolivia al Acuerdo Climático de París de las Naciones Unidas y los Objetivos de Desarrollo Sustentable», dice la misiva.

El grupo movilizado reprochó, además, las palabras del jefe de Estado, que durante su intervención en la reunión de la ‘Alianza por los bosques tropicales y la Amazonia’ dijo: «Gracias al esfuerzo de nuestro pueblo y Gobierno, estamos reduciendo los mismos y estamos ganando la batalla al fuego, nuestra respuesta ha sido rápida y efectiva«.

FUENTE: EL DEBER