La colonización de la fauna silvestre en las ciudades

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Por. Ing. Mirko Antonio Balanza Orozco

Las comunidades de animales en las ciudades se han incrementado considerablemente en las últimas décadas. Las urbes cobijan a varias especies de animales que ya son parte intrínseca de ellas, es decir, las ciudades como un ecosistema dinámico en plena interrelación con el medio, incorporan  y, más aún, necesitan de las comunidades biológicas (flora y fauna), para establecer ese equilibrio ecológico fundamental para la vida del hombre. 

La mayoría de estas comunidades de animales, se encuentran alejadas de su entorno natural, pero se han adaptado de manera cómoda a las características particulares que presentan las urbes, a pesar de todos los problemas estructurales y ambientales de la mayoría de las ciudades: crecimiento desordenado, contaminación de diferente índole: agua, suelo, aire, acústica, alteración y pérdida de espacios naturales, entre otros.

Sin embargo, los problemas ambientales que generan las ciudades como es el caso de Tarija, no han sido obstáculo para que se produzca una rápida colonización por parte de la fauna silvestre, siendo las aves por su capacidad de desplazamiento, las más representativas dentro de las nuevas colonias urbanas. Sin duda, habría que preguntarse: ¿Por qué muchas comunidades de animales prefieren vivir en las ciudades abandonando sus espacios naturales? ¿Por qué la fauna silvestre se adapta fácilmente al medio urbano?

Las respuestas parecen ser obvias, pues estas tienen que ver con la pérdida progresiva de su habitad natural, que está drásticamente relacionado con la disminución de sus funciones naturales, principalmente, con la merma o escases de alimento. Las cuencas hidrológicas donde solían establecerse estas comunidades colonizadoras, hoy son espacios poco productivos donde la mayor parte de año permanecen secos (sin agua superficial), lo que ocasiona una escasa regeneración natural de la biodiversidad, y la disminución progresiva de alimentos. Estos aspectos adversos, provoca el desplazamiento obligatorio de estas comunidades hacia otras zonas o regiones con mejores condiciones.

Ahora bien, dada esta situación, sin lugar a dudas, las ciudades ostentan mejores condiciones que no pasan desapercibidas: proveen agua de manera constante, aunque contaminada en una mayor proporción; abastecen suficiente alimento (basura y restos orgánicos distribuidos por toda la ciudad); proporcionan un mejor entorno verde, inclusive en el invierno (áreas verdes y jardines que suministran alimentos); otorgan mejor protección ante las inclemencias del clima, generan un microclima más austero, entre otros beneficios.

Debido a esto, es que los desplazamientos hacia las ciudades seguirán suscitándose de manera rápida, especialmente por las nuevas comunidades de aves que, junto a los insectos, los mamíferos (roedores) y los reptiles, son los principales colonizadores. Las aves debido a su capacidad de desplazamiento, colonizan las urbes sin ningún problema y se adaptan sin ninguna dificultad, es decir, encuentran cobijo y, fundamentalmente, agua y alimentos, sobre todo en las épocas más críticas como son el otoño y el invierno.

“En un estudio realizado en la ciudad de La Paz por el biólogo Enrique Richard, y cuyos resultados se presentan en un artículo publicado en octubre de 2014 en el Periódico Digital PIEB, denominado: “Las cinco diferentes aves rapaces diurnas que sobrevuelan La Paz”, exponen que por lo menos son 5 aves rapaces que se alimentan, y otras viven y cazan en la ciudad, entre estas, se encuentran: el Cóndor (Vultur gryphus) que es un carroñero; el Águila Mora o Paka (Geranoaetus melanoleucus), caza palomas en equipo de dos, cercando a las bandadas y obligándolas a aletear cada vez a más altura. Richard calcula que cada Paka puede cazar unas 200 palomas por año; el Aguilucho común o Anka (Geranoaetus polyosoma), puede vérselo incluso en plaza Murillo, cazan palomas y roedores; la María o Alkamari (Phalcabaenus megalopterus), también caza palomas y roedores, aunque este posee un método más bien pasivo porque busca en los nidos a los pichones. Por último está el Cernícalo o Killi Killi (Faco sparverius) que también vive y caza en la ciudad”.

Si nos preguntamos: ¿Por qué la mayoría de estas aves carnívoras viven y cazan en las ciudades?, pues la respuesta también es obvia, porque las ciudades al estar colonizadas por las distintas comunidades de animales, son excelentes espacios de caza; inclusive, para muchos carroñeros, las ciudades ofrecen mejores condiciones que sus áreas naturales. La presencia de estas aves rapaces, es muy importante porque contribuyen a equilibrar las poblaciones de algunas especies.

Debemos tener mucho cuidado con estos desplazamientos, porque se suman a las poblaciones de animales que ya son propias de las urbes, es decir, a las comunidades que nacieron en su interior y, su entorno natural, es la ciudad. La sobrepoblación de muchas comunidades, como es el caso de las palomas, pueden generar problemas ambientales, ya que se apropian de muchos espacios como áreas verdes (plazas, parques y jardines domiciliarios), tejados, tinglados, entre otros); contaminan fábricas, mercados, depósitos de alimentos, viviendas; además, son transmisoras de enfermedades como la Psitacosis o clamidiosis (Bacterias); Salmonelosis (bacteria que contamina alimentos); Albeolitis alérgica (reacción alérgica a las plumas y al polvo fecal de las palomas y otras aves); Criptococosis (hongo que se encuentran en los excrementos) y algunos parásitos.

Para concluir, no debemos olvidarnos que la presencia de la biodiversidad en las ciudades es muy importante, porque nos brinda muchos servicios que tienen que ver con el mejoramiento de la calidad de vida dentro de ellas. Las personas que viven en interrelación con más aves, y arboles dentro de sus casas y su ciudad, son menos propensas a sufrir problemas psicológicos, estrés, depresión, ansiedad; además, promueven un acercamiento hacia la naturaleza y ayudan a generar y a practicar actitudes de respeto, tolerancia, apego y cuidado de nuestro ambiente. La convivencia entre animales de diferente especie, debe permanecer en equilibrio, si no fuera así, algunas especies de desarrollarían más en desmedro de otras, provocando una serie de problemas que tiene que ver con la calidad de vida de muchas especies, entre ellas, a las poblaciones humanas.