Y EL FUEGO… OTRA VEZ

165

Lo que está pasando en Santa Cruz, desgarra nuestros corazones, cientos de miles de hectáreas devoradas por el fuego, especies de fauna y flora expuestas al calor destructor del descuido humano.

En estos días también reapareció el fantasma de los incendios en nuestro Departamento, el llamado de ayuda para Canaletas y otro en Pinos trajo a la memoria lo sucedido hace sólo dos años atrás en Sama. Y otra vez la valentía de los bomberos voluntarios se puso a prueba cuando ya no hay nada que probar. 

Agosto llega con esa sombra de incertidumbre que asusta, que nos tiene con la respiración contenida, ya casi sin oxígeno y preocupados por no saber si estamos preparados para enfrentar un fenómeno así, para saber si esta vez estamos listos aunque en realidad sabemos que no, porque nada se hizo desde la última vez, se prometió de todo y sin embargo no se avanzó nada. Pasa el susto y nos relajamos como siempre, volvemos a lo cotidiano, a lo habitual, a la política de siempre y a dejar de lado lo importante, lo prioritario.

La experiencia debería enseñarnos pero de manera frustrante comprobamos que no es así, por lo menos en Tarija no. Seguimos caminando al borde del abismo, jugando con fuego, sabiendo cuáles son las consecuencias de la irresponsabilidad e improvisación. Decimos que la letra entra con sangre y por aquí ya corrió demasiada pero aún así, esperamos lo mejor cuando hacemos todo para que suceda lo peor.