Traficantes ponen en peligro al caimán negro: en Trinidad incautan pieles en el aeropuerto

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El Deber

Su piel oscura, su prominente tamaño (algunos pueden medir hasta seis metros) y su aspecto provocan temor a simple vista. Esta criatura puede llegar a devorar animales enteros; sin embargo, ahora es víctima de traficantes de vida silvestre que están a punto de hacerla desaparecer. El Libro Rojo de los Vertebrados de Bolivia, en 2009, la categorizó como especie en estado Vulnerable, lo que significa que tiene una alta posibilidad de convertirse en “especie en peligro de extinción”.

Su principal amenaza, señala el Libro Rojo, es la “cacería comercial ilegal” y ‘para muestra, un botón’: en junio pasado la Policía Forestal y Preservación del Medioambiente (Pofoma) incautó 14 pieles del Melanosuchus niger (su nombre científico) en Trinidad. Producto de una cacería ilegal, las pieles llegaron en un vuelo a la capital de Beni y ayer (lunes) fueron destruidas, tal como estipula la ley, señaló Ingrid Zabala, secretaria de Medio Ambiente de la Gobernación de Beni.

A pesar de que está prohibida su caza al ser una especie Vulnerable, los cazadores y traficantes ilegales no le dan tregua al caimán negro, pues su exótica piel es muy apreciada en la industria de la moda.

Carteras, calzados, billeteras y cinturones son algunos de los productos que se elaboran con la piel de este reptil. Foto: captura

Por ejemplo, en eBay una cartera para mujer elaborada con la piel del caimán negro puede llegar a costar 4.000 dólares. Cinturones, chamarras, portafolios, calzados y botas, todos cotizados en dólares, se suman a la oferta de productos creados con la piel de este reptil.

Sin embargo, las pieles que son incautadas tienen otro destino. Pierden los traficantes, la industria de la moda y Bolivia dilapida su biodiversidad. “Mucha gente piensa que esto deberíamos venderlo y donarlo, pero la norma indica la destrucción o remate a nivel internacional”, explica Zabala.

“La gente sabe que no debe perseguir ni cazar el caimán negro, que está dentro de todas las categorías de vulnerabilidad, está en peligro de extinción, no podemos cazarlo por ningún motivo”, agregó la autoridad.

Las pieles incautadas a contrabandistas fueron destruidas.

Más de 200 animales silvestres rescatados

La Secretaria de Medio Ambiente a través de su proyecto Preservación Fauna Silvestre, a un año de su funcionamiento lleva rescatando y recuperando 200 animales que han sido víctimas de tráfico en el Beni.

“Hemos rescatado animales en diferentes condiciones, hay algunos que no podemos recuperar y lastimosamente fallecen por sus lesiones”, aseguró Marco Greminger, encargado del proyecto Preservación Fauna Silvestre.

Beni no cuenta con un refugio de animales silvestres. Todos los ejemplares que son rescatados deben pasar por un protocolo para su posterior liberación en ambientes naturales.

“Tenemos en custodia dos ocelotes, dos tortugas,una de tierra y otra de agua. Esta última fue atendida y salvada por veterinarios, ahora que la estabilizamos, estamos esperando que se recupere para empezar a soldar su caparazón y luego reinsertarla”, aseguró Greminger.

Entre los animales rescatados también se encuentran parabas, osos perezosos y una lechuza que fue atacada por personas de un barrio al creerla de mala suerte.

Ya está en marcha el proyecto para la construcción de un refugio de animales en el Beni, estaría a menos de cien kilómetros de Trinidad, cerca de una comunidad llamada Avaroa.

“Estamos esperando unos chips de rastreo que tienen que llegar de Brasil para insertarle a los dos ocelotes y a las dos tortugas, que vamos a dejar en libertad y de esa forma podremos rastrearlos”, concluyó Greminger.

Entretanto, los pocos ejemplares del caimán negro que continúan en las aguas de la Amazonia boliviana se esconden entre la maleza para cazar a su presa y con suerte, pasar desapercibidos para los cazadores.