10 libros científicos que transformarán tu forma de ver el universo

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ECOOSFERA

La literatura científica no es solamente para especialistas. De hecho, muchos de los mayores conocedores en sus respectivos campos han escrito excelentes libros para hacer accesibles sus descubrimientos al público más amplio posible.

Seleccionamos los libros que fueron expresamente creados con el fin de atraer a quienes no están familiarizados con el lenguaje científico, además de aquellos que han tenido un impacto notable en sus respectivas áreas científicas, así como en el mundo.

Sin más, te dejamos con nuestro top de libros para acercarte y asombrarte con la ciencia.

Los primeros tres minutos Steven Weinberg

1. Los primeros tres minutos, Steven Weinberg (1977)

Después de la segunda guerra mundial, la tecnología de radares militares comenzó a apuntar a las estrellas. Weinberg formó parte de una generación de físicos que buscó desentrañar los misterios de los primeros instantes del universo, publicando Los primeros tres minutos para hablar en términos sencillos de lo que ocurrió luego del Big Bang. En 1993 se añadió un nuevo posfacio que toma en cuenta losdescubrimientos más nuevossobre la primera fracción de segundo de la historia de nuestro universo.

El placer de descubrir Richard Feynman

2. El placer de descubrir, Richard Feynman (1999)

Esta memoria del extraordinario Feynman cuenta cómo se acercó a la ciencia descifrando las combinaciones de cajas fuertes y explorando la naturaleza, hasta su crucial papel en el Proyecto Manhattan. El papel de los científicos en las guerras no se deja fuera, pues dicho proyecto dio origen a la bomba atómica. Un excelente acercamiento a la vasta obra de este ganador del Premio Nobel de Física en 1965, quien creía que las divisiones que hacemos para entender las formas de vida son arbitrarias e inexactas, pues todo está conectado.


3. La doble hélice, James D. Watson (1968)

La historia de cómo James Watson y Francis Crick construyeron el modelo de doble hélice para el ácido desoxirribonucleico (ADN), las piezas fundamentales de la vida, constituye la telenovela de los biólogos de mediados de siglo más impresionante jamás escrita. Se incluye la polémica de cómo Watson y Crick tomaron las imágenes de cristalografía de rayos X hechas por la química Rosalind Franklin, quien falleció en 1958 y no fue incluida en el Premio Nobel que recibieron sus colegas, en gran parte gracias a ella, en 1962.


4. El universo como obra de arte, John D. Barrow (1995)

Una exploración sobre cómo desarrollamos el sentido de la belleza en el arte desde el punto de vista de un astrofísico. Es un libro donde se dan la mano la física, la cibernética, la biología y el arte, que no busca explicar por qué nos gusta el arte, sino cómo la percepción de lo que consideramos bello está determinada por la regularidad formal de la naturaleza y nuestra propia estructura sensorial. Una verdadera zambullida en los problemas más interesantes de diversas ciencias que han dado mucho de qué hablar a generaciones de científicos, filósofos y artistas, en una prosa divertida y accesible.


5. Historia del tiempo: del Big Bang a los agujeros negros, Stephen Hawking (1988)

Para este verdadero clásico moderno, el eminente astrofísico inglés decidió no incluir fórmulas matemáticas para abordar problemas cosmológicos como el Big Bang, los agujeros negros o la teoría de supercuerdas. La única expresión matemática que encontraremos es la famosa fórmula de Einstein, E=mc², además de un prólogo de Carl Sagan (autor de otro clásico de la divulgación científica: Cosmos). Existe una nueva edición de 2005, Brevísima historia del tiempo, que ofrece actualizaciones sobre los temas tratados, además de una edición condensada de los temas originales. El trabajo de Hawking no sólo fue pionero en su campo, sino que sus últimas investigaciones sobre la forma y el funcionamiento de los agujeros negros siguen dando mucho de qué hablar.


6. Mala ciencia, Ben Goldacre (2008)

La forma en que los medios se ocupan de temas científicos no está exenta de visiones tendenciosas, sesgos políticos o franca ignorancia. Bad Science es el nombre de la columna de Ben Goldacre para The Guardian, y es una reunión de sus críticas contra la industria de los cosméticos, la homeopatía, el uso tendencioso de la estadística y los argumentos de autoridad de “doctores” que, en nombre de la ciencia, se prestan para promover fraudes.


7. El gen egoísta: las bases biológicas de nuestra conducta, Richard Dawkins (1976)

El siempre polémico Dawkins lleva la teoría de la evolución un paso más lejos del darwinismo en este libro, que observa el fenómeno desde la perspectiva genética en lugar de desde la óptica del individuo. Para Dawkins, los humanos (y los individuos de cada especie) no son sino “máquinas de supervivencia”que transmiten estos genes egoístas de generación en generación. Este libro también es el origen del concepto de “meme”, que es una unidad teórica de información cultural para transmitirse entre individuos o generaciones. Curiosamente, Dawkins se ha deslindado del uso de este concepto en su versión web(aunque sí, esos memes que compartes se llaman así gracias a que él acuñó el término).


8. Primavera silenciosa, Rachel Carson (1962)

Este libro fue una de las piedras angulares del movimiento ecologista moderno, pues gracias a la visión de esta bióloga marina comenzaron a discutirse los efectos nocivos de los insecticidas industriales. Gracias a su descarnada visión sobre las consecuencias del uso del DDT, este insecticida fue prohibido en Estados Unidos. La idea de una “primavera silenciosa” es una fatídica visión de un futuro en el que los insecticidas han afectado tanto a la cadena alimenticia que los pájaros han dejado de cantar.


9. Gorilas en la niebla, Dian Fossey (1983)

Fossey fue una de las grandes primatólogas del mundo, y sus investigaciones la llevaron más allá del trabajo científico para combatir activamente la caza furtiva de gorilas en las montañas del Congo y Ruanda. Su trabajo también fue clave para desmitificar el comportamiento violento de los gorilas, y se considera que contribuyó en gran medida a salvar esta especie. Por desgracia, Fossey fue asesinada en su cabaña de investigación en 1985, en un crimen que luego fue retratado en la película Gorilas en la niebla de 1988, estelarizada por Sigourney Weaver.


10. El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, Oliver Sacks (1985)

Al igual que en toda su obra, el neurólogo inglés mezcla la presentación de casos clínicos poco comunes con un inusual sentido del asombro y el humor. En este trabajo ya clásico, Sacks presenta de una manera humana y sensible a pacientes con trastornos neurológicos y logra que los lectores nos sintamos en la piel de alguien que no puede, por ejemplo, sentir su propia posición corporal, o que no puede dejar de realizar movimientos involuntarios (síndrome de Tourette). Probablemente gracias al recientemente fallecido Sacks, la investigación neurológica goza de un enorme interés en nuestros días.

¿Cuál es tu libro de divulgación científica, ese que regalas cada Navidad o del que siempre hablas en las fiestas? Cuéntanos en los comentarios y aprendamos aún más juntos.