Foto referencial.

Roberto A. Barriga/Bolinfo/Tarija

(el Periódico-junio 05/2019) En la ciudad e Yacuiba,  una muchacha salió el pasado lunes por la tarde de su hogar para verificar los sonidos que escuchaba en la puerta de su morada, cuando se asomó, pudo observar a su expareja junto con dos malhechores, quien inmediatamente la subió al automóvil donde se encontraba.

Cuando era alejada de su hogar por la avenida Bolivia,  cruzó por el monumento al  popular santo argentino “Gauchito Gil”, en ese momento,  una familiar de la víctima observo a los malandros junto con ella.

El exnovio se bajó del auto para que no lo implicaran en ningún delito y los otros dos secuestradores la devolvieron en la terminal de Yacuiba.

El director de la Unidad de Relaciones Públicas del Comando Departamental de la Policía, teniente José Yaniquez, indicó que la víctima es una muchacha de apenas 20 años, quien escuchaba el pasado lunes a eso de las 17.30 bulla y ruidos molestos en la puerta de su hogar.

Al salir vio a  su expareja con sus amigos que protagonizaban el escándalo, quienes inmediatamente la jalaron y metieron por la fuerza al vehículo.

La víctima gritaba los nombres de sus amigas para que vayan en su ayuda, pero fue en vano.

“Durante el trayecto de la avenida Bolivia a la altura del monumento al santo Gauchito Gil, los sindicados observaron que pasaba  en una moto  una familiar de la víctima, por lo que el exnovio bajó inmediatamente del vehículo,  dándose a la fuga con dirección al edificio del Gobierno Regional, mientras que los otros dos secuestradores,  siguieron su trayecto dejándola a la víctima la altura la terminal de buses”, relató el teniente.

Los secuestradores inclusive ofrecieron dinero para su pasaje a la víctima para que vuelva a su hogar, a cambio de que no los denuncie. (eP).

El apunte

Pena por secuestro

Según el artículo 334 del Código de Procedimiento Penal,  el que secuestrare a una persona con el fin de obtener rescate u otra indebida ventaja o concesión para si o para otros como precio de la libertad de la víctima, será sancionado con la pena de cinco a quince años de presidio.

Si como consecuencia del hecho resultaren graves daños físicos en la víctima o el culpable consiguiere su propósito, la pena será de quince a treinta años de presidio. Si resultare la muerte de la víctima se aplicará la pena correspondiente al asesinato.