Violación, la enfermedad que no reconocemos ni sentimos

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Gran parte de las víctimas mantiene se mantiene en silencio.

Roberto A. Barriga/Bolinfo/Tarija

(elPeriódico-Abril 19/2019) Una niña de siete años, que apenas comenzó el colegio y a relacionarse con sus compañeros de clase entre juegos inocentes y quehaceres cotidianos, fue abusada sexualmente por un albañil.

Una menor de 10 años quien contaba con su tío para que la proteja, la quiera y le cuida, fue violada por él, los profesores de la menor se dieron cuenta de lo sucedido, la madre fue a denunciar el hecho a la Defensoría de la Niñez.

Una niña de 15 años fue a consumir bebidas alcohólicas con sus amigos, se despertó horas después con moretones, dolor intenso, no se acordaba nada de lo que había sucedido, sus “amigos”, callaron, no contaron nada, fue cuando su madre denunció el hecho a principio de la semana.

Una nena de 10 años quedó en su casa sola con su medio hermano, este se acercó a ella, la toco, la violó y la despojó de su niñez, su amor y su confianza.

Estos son los casos de esta semana, aunque un par de ellos ocurrieron a principios de mes, recién fueron denunciados y puestos en conocimiento.

Los índices de violencia contra la mujer violaciones hasta la fecha son altos, si bien no existen cifras exactas, no hay semana sin que se dé un hecho de violación, abuso sexual  contra una menor.

Cifras duras y difíciles

Es difícil acceder a las estadísticas de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv), efectivos policiales pertenecientes a dicho departamento indicaron que no pueden dar esa información por disposiciones del Comando Nacional, además indicaron que el único autorizado es el director, coronel Iván Cornejo; sin embargo,  ante la insistente búsqueda de este funcionario,  inclusive una cita agendada a la cual no asistió, se complica acceder a los datos oficiales.

Sabemos que las denuncias de violencia son superiores a las del año pasado, aunque los feminicidios son menos.

El difícil acceso a la información estadística es corroborado por la psicóloga activista, Peky Rubin de Celis, quien indicó que para que las oficinas que trabajan contra la violencia de la mujer puedan acceder a esta información,  deben solicitar al comando nacional, otras entidades dedicadas a los casos de violencia hacia la mujer o niño, niña adolescente tampoco se ven muy prestas a brindar información de manera rápida y ordenada se constató por lo conversado con la activista.

Sin embargo, Rubin de Celis conversó con elPeriódico y nos dio unas cuantas cifras poco alentadoras.

Se solicitó un informe a la Policía Boliviana, fue muy escueto, de todas formas se recuperaron cifras duras, de cada 100 casos de violación a menores de edad 99 son niñas.

“Nos confirma que el abuso sexual es un problema de género para las mujeres, para las niñas y para las adolescentes, tenemos casos de niños, aunque para tener una idea de la magnitud de la problemática 99 de 100 son niñas” declaró Rubin de Celis.

Del 2016 a septiembre del 2018, existieron 298 menores de 14 años embarazadas por violación en Bolivia.

No hay estadísticas que reflejen la cantidad de casos de violación en Tarija y en el país.

Menores de edad embarazadas

No existen cifras de menores de edad embarazadas en Tarija, pero los reportes sobre violaciones a menores son continuos, las instituciones que manejan estos datos no hacen fácil la obtención de los mismo, lo que impide realizar un trabajo investigativo comprometido y correcto.

Existen casos de embarazo adolescente en el departamento, generalmente son obviados, porque la víctima ya sufrió y no se desea someter a más dolor a la familia.

El embarazo adolescente presenta muchos riesgos para la salud de la niña embarazada.

Se considera embarazo adolescente o precoz desde el punto de vista médico al que acontece “en el período de los dos años de transcurrida la primera menstruación”.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las edades oscilan entre los 10 y los 19 años, ya que desde lo biológico hay un descenso en la edad de ingreso a la menstruación.

Todo embarazo adolescente entra en la categoría “de riesgo médico” entre otras cuestiones, porque la posibilidad de morir es dos veces mayor cuando la adolescente se ubica entre los 15 y 19 años, pero es seis veces mayor cuando tiene entre 9 y 14 años. No es el único riesgo.

El médico especialista en ginecología obstetra, Fernando Arandia, indicó que las adolescentes afrontan problemas de salud cuando existe un embarazo en adolescente.

“Un embarazo adolescente siempre es  de alto riesgo, depende la edad usulamente no pueden tener un parto normal se debe hacer una cesárea, por lo general, por la condición social no tiene control prenatal, pueden tener cualquier patología que no se detecta a tiempo, son muchas cosas de las cuales podemos hablar” indicó Arandia.

Los problemas sociales como la crianza que afrontan las adolescentes son muchos.

Por qué viola el hombre

 El año 2017 la Revista Rio Negro realizaba una entrevista a la destacada socióloga, investigadora de violaciones, Rita Segato, que indicaba que las violaciones no son un crimen de género.

“No hay una buena comprensión de la cuestión de género. Esos crímenes que parecen ser del deseo desatado, en realidad no lo son. Son crímenes que resultan de lo que yo llamo el mandato de masculinidad  que obliga al sujeto que se pretende como masculino a ‘espectacularizar’ su capacidad de control sobre la vida, sobre los cuerpos. No son crímenes de intención sexual, libidinales como yo los llamo, no son crímenes del deseo, sino que son de otro deseo que es el de probar la masculinidad ante la mirada de los otros hombres accediendo al control territorial sobre los cuerpos de los otros”, Indicaba en la entrevista.

En uno de sus libros titulado Las Estructura elementales de la violencia, Segato realiza una investigación exhaustiva a hombres que son violadores y están condenados por este delito.

En ello,  pudo encontrar tres grandes rasgos que se subdividen pero dan pistas a por qué los hombres violan.

El primer rasgo del por qué los hombres violan según Segato, será por castigo o venganza contra una mujer genérica que salió de su lugar -es decir de la concepción masculina cultural que tenemos de ella- esto mes, de su posición subordinada y ostensiblemente tutelada en un sistema de status.

Segato indicará que existe una peculiaridad de que la violación es un acto canibalístico, en el cual lo femenino es obligado a ponerse en el lugar del dador, de fuerza, de poder, de virilidad, la violencia acá es percibida como un acto de disciplina.

Esta situación es vista en los casos de violación donde la mujer deja al varón o se niega a obedecer a sus deseos, como figura de autoridad,  la mujer lo niega, entonces la viola.

Como agresión o afrenta contra otro hombre también genérico, cuyo poder es desafiado y su patrimonio usurpado mediante la apropiación de un cuerpo femenino o en un movimiento de restauración de un poder perdido para él.

Cuando existe desafío o se desea imponer su forma de pensar, para determinar quién manda y así de esa forma imponer su voluntad mediante la violación.

También puede ser como una demostración de fuerza y virilidad ante una comunidad de pares, con el objetivo de garantizar o preservar un lugar entre ellos probándoles de que uno tiene competencia sexual y fuerza física, estos es característico de las violaciones cometidas por las pandillas o manadas, por el común de los jóvenes y habitualmente los más crueles.

Aunque la violación se dé sola, Segato aclara que la intención es para hacerlo con, para, o ante una comunidad de interlocutores masculinos capaces de otorgar un status igual al perpetrador. Se trata más de una exhibición de capacidad viril y violenta que de la búsqueda de placer sexual.

Según la psicóloga y activista Peky Rubin de Celis, el hombre viola porque puede, porque hay una sociedad que le dice que ese cuerpo de niña o de mujer, es de su propiedad, es una cosa, es algo que puede usar porque él tiene más poder que ella.

Es un problema de poder, por eso las víctimas son las mujeres y las niñas, pero el problema lo tienen los depredadores por insuficientes narcisistas antisociales o pedófilos entre otros.

Podemos comparar lo que dice Rita Segato y Rubin de Celis y uno no está alejado del otro. (eP).

La mayoría de las víctimas de violaciones son menores de edad.

Nota de apoyo

Tres casos de violación a menores en Semana Santa

Se presentaron tres denuncias de violaciones a amenores en dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv).

Los menores afectados, tenían la edad de siete, diez y quince años. En el caso de las menores de siete y diez años fueron violadas por familiares directos, mientras que la  de quince fue por amistades.

El encargado de relaciones públicas de la Policía Departamental, teniente José Yaniquez, indicó que todavía no se logró capturar a los abusadores, por lo que mantienen la información confidencial y reservada para no entorpecer la investigación.

“Durante estos días se han recibido tres hechos de violencia sexual, lastimosamente las personas involucradas en estos hechos, delitos sexuales son familiares directos, padres padrastros, primos, tenemos varios casos denunciados están en trabajo investigativo para coordinar para dar con estas personas” declaró Yaniquez.

También recomendó a los padres de familia que no consuman bebidas alcohólicas cuando tengan invitados en casa y menores de edad, es preferible cuidar a los hijos de personas con malas intenciones.

También explicó que jamás hay que dejar a los niños solos.

Según datos oficiales, casi todos los abusos sexuales cometidos a menores, son realizados por familiares directos, estos crímenes son difíciles de prevenir debido a que son dentro de casa.

El apunte

Embarazo riesgoso en adolescentes

Se considera embarazo adolescente o precoz desde el punto de vista médico al que acontece “en el período de los dos años de transcurrida la menarca”.

Según la OMS, las edades oscilan entre los 10 y los 19 años, ya que desde lo biológico hay un descenso en la edad de ingreso a la menstruación.

Todo embarazo adolescente entra en la categoría “de riesgo médico” entre otras cuestiones porque la posibilidad de morir es dos veces mayor cuando la adolescente se ubica entre los 15 y 19 años, pero es seis veces mayor cuando tiene entre 9 y 14 años. No es el único riesgo.

Los datos

  • 90% de los casos de violación en menores no presentan lesiones, debido a que son realizados por familiares cercanos, donde existen confianza y jerarquía.
  • Entre septiembre 2026 y septiembre 2018 habían casi 300 niñas menores de 14 embarazadas a causa de violaciones.