Oriente entre líos dirigenciales y malos resultados

ANDRÉS TÓRREZ TÓRREZ
Por más que los dirigentes a la cabeza de “keko” Alvarez, apelaron a la contratación del director técnico argentino Juan Manuel Llop, el equipo de Oriente Petrolero tuvo otra temporada para el olvido, agravada por la crisis entre los dirigentes, que lo único que consiguieron fue llevar más leña al fuego.
Debe ser el único campeonato en el mundo, donde un equipo juega los 5 primeros partidos en condición de local, así arrancó Oriente Petrolero el Clausura, sin embargo al final de las fechas mencionadas se hallaba en el tercer puesto a 5 puntos de los punteros Royal Pari y The Strongest, que no habían tenido un fixture tan favorable como los “refineros”.
Lo cierto es que pese al recorrido y la experiencia del “chocho” Llop en el fútbol argentino, en Oriente no le encontró la vuelta al equipo, las críticas de la prensa y las protestas de los hinchas y de los dirigentes opositores apuntaron a la cabeza del Presidente Alvarez, que empezó a tambalear.
Lo que se le reclamaba a Oriente era su fragilidad defensiva, un mediocampo sin creación e ideas y un ataque timorato, pese a la presencia de los goleadores Maximiliano Freitas, Yasmany Duk y Pablo Zeballos, el paraguayo tuvo un buen inicio de campeonato, pero se fue desdibujando como el equipo.
Por fortuna, al menos así han indicado los dirigentes, por mutuo acuerdo se llegó a la desvinculación del técnico argentino Llop y el Presidente capeó el mal momento con la contratación del entrenador cruceño Ronald Arana.
Un par de resultados parecieron que sacaban a Oriente del foso, pero nuevas derrotas llevaron al convencimiento de que el equipo, no estaba a la altura de la historia de Oriente Petrolero, que perdió sin pena ni gloria los 2 clásicos con Blooming, descargando nueva críticas contra el Presidente, que tuvo que poner fecha a su salida del club, para tratar de atemperar los caldeados ánimos de los hinchas.
El problema de Oriente Petrolero es que hace 17 años no gana un campeonato, el último fue el año 2001, por eso todos los años se arma para el gran objetivo de romper la malaria para volver a gritar campeón, pero por el técnico, los jugadores o por los dirigentes, cada año que pasa es un nuevo eslabón a la cadena de frustraciones que arrastra el popular equipo refinero, casi desde el inicio de este siglo.
Se inicia una nueva etapa, ya sin “keko” al frente, los nuevos dirigentes apelaron al técnico Mauricio Soria, como el nuevo capitán del barco y se han sensibilizado con su pasado recuperando a 2 de sus figuras consulares, el defensor Ronald Raldes y el delantero José Alfredo” Pícaro” Castillo, vamos a ver cómo termina esta historia.