Y LLEGA LA TEMPORADA ALTA

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Es verdad que Tarija cambia en estos tiempos pero quienes vivimos aquí debemos aprender a cambiar paulatinamente para ser más receptivos a una actividad que de seguro distribuye mejor la riqueza porque le llega a todos. Es cierto que apuntamos desde hace mucho a construir una Tarija turística pero poco hemos avanzado para conseguir el objetivo, los políticos de turno se han ido en discursos vacíos sin tener un horizonte definido, ya sea porque sólo servía para la campaña o porque no habían intenciones reales de concretar lo prometido. Las autoridades son las encargadas de crear las condiciones adecuadas, parques, plazas, calles, accesos a sitios de interés, puntos de orientación al turista, fachadas, mercados, balnearios, transporte, etc., es muy difícil que la gente cambie si no ve acciones tangibles de parte de quienes deben hacer efectivos esos cambios, se debe inspirar y enseñar al pueblo a ser parte de un giro rumbo a un objetivo claro y definido.


Comenzó un mes que esta marcado por las fiestas navideñas, las vacaciones escolares y la llegada de turistas, ya sean parientes, amigos o nuevos visitantes, lo cierto es que el ritmo diario cambia, se desordena un poco más y debemos estar preparados para eso ya que sucede cada fin de año. Es posible hacer turismo pero no sólo desde un lado de la acera, se hace desde el otro lado y desde el medio de la calle también, es una labor de inclusión permanente porque es una verdadera cadena de la que somos eslabones vitales, la coordinación interinstitucional y de autoridades es fundamental, pensar en sólo impulsar esta actividad en esta ciudad sin considerar poblaciones y comunidades vecinas es una aventura de malos resultados con seguridad. Habrá que esperar ese momento y esas actitudes, mientras no llegue y no se perciban con nitidez, no por pesimistas, seguirá siendo parte de la rimbombancia criolla que nos domina.