En la larga fila del cajero automático

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Redacción Central/Bolinfo/Tarija
(elPeriódico-septiembre 23/2018) Fíjese que se han vuelto parte de nuestras vidas, son muy necesarios y a través de ellos podemos hacer transacciones comerciales ligadas a nuestra actividad privada o empresarial. Los cajeros automáticos ha ido apareciendo como hongos en la ciudad de Tarija, en la medida que los bancos han ganado más terreno, contar con estos equipos es señal de expansión porque muestra la presencia de la entidad financiera ahí mismo, además de exponer el nombre y logo respectivo. Algunas tienen varios cajeros distribuidos en especial por lugares donde más gente circula, lugares de alta afluencia de personas que pueden necesitar dinero, es el caso de los barrios Juan XXIII y Senac o la zona del mercado campesino y la avenida La Paz o el cine center. Por supuesto que en el centro están todos, unos al lado de otro o más separados pero están.
La modernidad llegó a Tarija, lo que también representa abrir situaciones que exponen a quienes usan esos equipos, el creciente índice de inseguridad hace que el usurario esté a la vista de los mal vivientes, que saben perfectamente qué quiere alguien que está esperando en la fila. Es un anuncio abierto e inequívoco y una gran oportunidad para los dueños de lo ajeno. Otro aspecto de análisis son las largas filas que se forman en cajeros ubicados en ciertos lugares, muestra la otra cara del servicio porque la gente tiene que estar en la intemperie esperando su turno, llueve o truene, haga sol o con altas temperaturas, la necesidad tiene cara de hereje y si uno precisa retirar o depositar dinero, debe esperar lo que sea necesario. Las entidades bancarias están reguladas pero al parecer a veces el control no es muy riguroso ya que podemos ver desde equipos muy lentos, viejos y mal mantenidos, hasta sucios y descuidados. (eP).