Consolidación de la igualdad de género en la función policial

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Cnl. DESP. Vladimir Yuri Calderón Mariscal

Las mujeres de las sociedades actuales, a fuerza de pujanza y mucho estoicismo, lograron el reconocimiento de la igualdad de genero con el hombre y en consecuencia, accedieron a las actividades que antes les eran negadas, ocupando ahora puestos públicos y privados en todas las actividades del trabajo humano, llámese intelectual o físico, e incluso en tareas que por su riesgo o rudeza, no eran propias para su especial naturaleza.
Los organismos de seguridad en todo el mundo, han asimilado positivamente estos cambios por cuanto el fundamento del servicio policial exige al uniformado, constituirse en guía y líder de la comunidad, a través de tareas específicas, que ha cumplido con gran eficacia y eficiencia la mujer. Por tanto, las instituciones policiales monógamas, organizadas bajo un concepto androcéntrico, abrieron sus puertas para el ingreso de la mujer, incursionando de manera progresiva, hasta convertirse en elemento fundamental, en la lucha por alcanzar los objetivos de la convivencia pacífica y la seguridad pública..
Las actividades primigenias que cumplía la mujer policía, en la década de los setenta, estaban relacionadas con la protección del menor, vigilancia de mujeres delincuentes, control del tránsito urbano y funciones administrativas, teniéndose estas actividades como trabajo de apoyo o de “escritorio”. Mas, en la actualidad, el rol de la fémina policía se ha abierto a labores operativas de vigilancia, patrullaje, servicio de inteligencia e incluso como miembro de grupos de élite que cumplen misiones de alto riesgo. Habiendo en la última década, llegado a ocupar cargos de jerarquía y mando en la Policía Boliviana, por primera vez en el año 2013, se ascendió a dos mujeres al cargo de GENERAL, constituyéndose en un paso importante hacia la igualdad y equidad de genero en la institución.
De esta manera, las mujeres han ido ocupando de manera progresiva, importantes espacios en el ámbito laboral. No obstante es importante recordar que la incorporación de la mujer en la Policía Boliviana data de mas de 42 años, época en que la “BRIGADA POLICIAL FEMENINA” es creada por el Comando General de la Policía Nacional, por Resolución Administrativa Nº 07/73 de 13 de junio de 1973, con especificas funciones de prevención y de auxilio, y esencialmente social, a nivel operativo.
El futuro de la mujer en la policía se encuentra supeditado a la conciliación de la vida personal, familiar y laboral, lo que supone, facilitar a las mujeres la compatibilidad de sus funciones de maternidad y mundo laboral, siendo necesario la corresponsabilidad de mujeres y hombres tanto en el ámbito público, como en el privado, los dos espacios son necesarios para el desarrollo integral de los seres humanos. Una cultura de equidad de género en la organización policial supone encontrar medidas conciliadoras tanto para las mujeres como para los hombres que las componen, siendo imprescindible la presencia de ambos en el contexto de la convivencia familiar y laboral, pudiendo responder ésta a una transformación social imprescindible para que las mujeres puedan alcanzar la plenitud y expectativas de su incorporación a los diferentes perfiles de la organización, siendo por lo tanto necesario el fomento y la promoción desde la propia institución.
Los informes de organismos internacionales, como el COMITÉ SOBRE LA ELIMINACION DE TODAS FORMAS DE DISCRIMINACION CONTRA LA MUJER (CEDAW) a la fecha son alentadores, dan cuenta que en los últimos años, el derecho de las mujeres policías, de igualdad y no discriminación y de integridad personal y otros reconocidos por la convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, y de conformidad a lo señalado en el Art. 8.II de la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia. Se han venido cumpliendo en función a recomendaciones y de manera gradual, accionando medidas para modificar conductas androcéntricas y discriminatorias al interior de la institución con el propósito de lograr una transformación cultural; se ha logrado incorporar en la Doctrina Policial el enfoque de género para transformar la mentalidad patriarcal e integrar la perspectiva de género en el uso del lenguaje y en los diferentes sistemas de trabajo policial, en procura de lograr una cultura de género en la práctica. Se están eliminado las formas de exclusión de las mujeres policías en los procesos de capacitación especializada, promociones a cargos de Dirección, operativos y ascensos en grados. Para finalmente alcanzar una mayor y mejor simetría en las relaciones hombre – mujer policía, LA IGUALDAD DE GÉNERO.