Noticias El Periódico Tarija

Cuando se realizan actividades públicas es absolutamente necesario que quienes otorgan la autorización para hacerlo, puedan tomar en cuenta detalles tan importantes como los que están relacionados con las consecuencias que se generen por el evento en cuestión. Con mucha facilidad se permite que se usen plazas, parques, que se ocupen calles y avenidas para uno u otro fin sin pensar qué es lo que sucederá después. Tarija dejó de ser la villa de antes y cualquier actividad que rompa la rutina diaria en cuanto a sus espacios públicos afecta seriamente su dinámica.

Estamos en un mes de actos y festejos por la batalla de La Tablada y en la agenda preparada se presentan muchos que implican el uso de ciertas locaciones que hacen a la cotidianidad del ciudadano, se escucharon múltiples quejas por una maratón que se corrió este último sábado ya que impidió a decenas de miles de personas cruzar de la margen derecha a la izquierda de la ciudad por varias horas, se aplauden las convocatorias sanas que incentiven la práctica deportiva pero es indispensable que se tomen las previsiones del caso. Basta decir que si Tarija se dividiera en dos, la porción que queda en la zona alta con barrios como Senac, Tabladita I y II, Luis de Fuentes, Mendez Arcos, etc, sería la tercera urbe más poblada del departamento, ¿se da cuenta lo que significa aislar a semejante cantidad de personas?. Estamos seguros que Ud. si pero al parecer las autoridades municipales no tienen ni idea. Igual pasa con las ferias, las de comestibles y las de ropa usada, con las kermesses, los desfiles, los corsos y entradas folclóricas y otros ejemplos que son parte de las costumbres regionales.

No decimos que no se hagan, no estamos en contra de estas actividades, sólo planteamos que se tomen las previsiones del caso, que se planifique mejor, que se le informe a la gente que podría verse afectada, sobre qué calles estarán cerradas y en qué horarios, etc. Nada de eso se hace y se muestra una total falta de respeto hacia lo que piensa, siente y quiere el ciudadano. No es difícil pero mientras desde el municipio no se lo considere importante es complicado que se le de prioridad. Lamentable pero cierto.