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GABRIELA FLORES/BOLINFO/TARIJA

(elPeriódico, marzo 25/2017) El 2 de agosto de 2012 se promulgó la Ley General de Derechos y Políticas Lingüísticas, que establece que los servidores públicos deben hablar uno de los 36 idiomas originarios del Estado Plurinacional de Bolivia, además del castellano, para garantizar su permanencia laboral. Asimismo, el uso de la lengua nativa también es un requisito para postular a un cargo público, todo esto con el objetivo de preservar los dialectos originarios.

La disposición transitoria establece un plazo de tres años a todo servidor público, para aprender el idioma originario correspondiente a la región a la que pertenece.

“Para el cumplimiento del artículo 5, del numeral 7 del artículo 234 y la disposición transitoria décima de la Constitución Política del Estado, toda servidora o servidor público que no hable un idioma de las naciones y pueblos indígena originario campesinos deberá aprender el idioma de la región a nivel comunicativo, de acuerdo con el principio de territorialidad, en un plazo máximo de tres (3) años”, señala tal disposición.

Las instituciones públicas en la ciudad están trabajando en la implementación de esta ley en el normal desarrollo de la gestión administrativa. La encargada de Recursos Humanos del Gobierno Municipal de Cercado, Marcela Chamas, expresó que ahora trabajan en la renovación de los archivos de datos personales de cada funcionario, de manera que se revisa el certificado que demuestra que el empleado sabe un idioma originario.

“Ahora justamente estamos actualizando todo lo que son los documentos personales y dentro de los requisitos está el idioma originario. Lo que sí estamos haciendo es pedir los certificados a las personas que ya han hecho el curso y las que no lo han hecho estamos tomando lista para poder darles el curso de parte de la Alcaldía”, añadió Chamas.

La funcionaria expresó que los cursos se les otorgan a los servidores que trabajan en la Alcaldía, donde se contrata personal especializado en idiomas para llevar a cabo la capacitación de sus propios trabajadores.

“En realidad contratamos a profesionales que sí les dan este curso a través de las universidades o algunos institutos que certifican que han aprobado el curso”, manifestó la encargada de la oficina de Recursos Humanos.

Chamas manifestó que hablar un idioma nativo es un “requisito universal” dentro de la institución municipal, ya que se trata de una exigencia establecida en el reglamento interno de la Alcaldía, para ofrecer un mejor servicio a la ciudadanía.

“El alcalde está aprendiendo el quechua. Todos tienen que aprender: secretarios, directores, jefes de unidades y los demás funcionarios”, aseveró Chamas, quien agregó que este tipo de conocimientos es de utilidad para los trabajadores municipales, ya que la Alcaldía tiene varios proyectos y centros de capacitación a los que acuden personas de distintos lugares del departamento o del país.

“En algunos casos sí, nosotros capacitamos a muchas personas en los centros, en talleres a los que asiste la gente de otros lugares y provincias. Sí se aplica (la disposición de conocer y comunicarse a través de un idioma originario), no al 100 por ciento, pero sí nos sirve”, dijo.

La entrevistada explicó que los funcionarios públicos no solo reciben capacitaciones en el tema de idiomas, sino que, además, se dicta una amplia variedad de cursos para el beneficio y crecimiento profesional de los empleados.

Por su parte, la directora de Recursos Humanos del Gobierno Departamental de Tarija, Silvia López, informó que los dependientes de esa institución, en un 70 por ciento, están capacitados en idiomas originarios.

“Aquí, en Tarija, la mayoría de los cursos que hemos recibido son del idioma guaraní. Entonces, haciendo un balance desde la gestión 2015 hasta ahora, nosotros contamos con servidores públicos que ya tienen el certificado más o menos con un porcentaje de 70 por ciento”, aseguró López, en referencia al tema.

López expresó que su dirección está en la “tarea permanente” para que se capacite en el área a todos los dependientes de la Gobernación, con la publicación de circulares y dando a conocer la obligación que tienen de aprender un idioma nativo.

“Es una obligación, de parte del servidor público, contar con este certificado. A veces es un poquito difícil llegar personalmente a cada servidor, pero exigimos esto cada semestre, a través de la actualización del file que cada uno tiene”, manifestó López.

En este sentido, si el empleado, al ingresar a la institución, no cuenta con el certificado que respalde su conocimiento de uno de los idiomas originarios de Bolivia, dispone de un plazo de dos meses para presentar el documento que avala al menos una noción básica del idioma.

“Tenemos cabalmente una de las secretarías que forma parte o compone la Gobernación, es la Secretaría de Pueblos Indígenas, entonces, a través de las dos direcciones que tiene actualmente, se coordina con los pueblos guaraní, tapieté y weenhayek. En este caso, la mayor parte de los funcionarios que optan, porque cada funcionario puede elegir qué idioma quiere aprender, se deciden por el guaraní, esto es por la región”, afirmó López.

En el caso de la Gobernación, los cursos para el aprendizaje de los idiomas originarios corren por cuenta de los propios funcionarios, que acuden a diferentes centros de educación en idiomas. No obstante, este año se firmó un convenio con la Escuela Superior de Formación de Maestros Juan Misael Saracho, donde se impartirán las clases de forma gratuita.

“En la gestión 2016, a través de la Gestión de Patrimonio, hemos hecho un convenio con la normal de Canasmoro, para organizar cursos gratuitos para los servidores públicos, porque antes de esto, lo pagaba cada empleado. Gracias a este convenio con la normal se ha podido hacer los cursos gratuitos para todos los servidores públicos que a la fecha no contaban con el certificado. Este curso dura entre un mes y medio a dos meses con el nivel básico, que se necesita mínimamente para estar dentro de las instituciones públicas”, detalló López.

De acuerdo con la ley 269, son idiomas oficiales del Estado el castellano y todos las lenguas de las naciones y pueblos indígena originario campesinos: aymara, araona, baure, bésiro, canichana, cavineño, cayubaba, chácobo, chimane, ese ejja, guaraní, guarasu’we, guarayu, itonama, leco, machajuyai-kallawaya, machineri, maropa, mojeño-trinitario, mojeño-ignaciano, moré, mosetén, movima, pacawara, puquina, quechua, sirionó, tacana, tapieté, toromona, uru-chipaya, weenhayek, yaminawa, yuki, yuracaré y zamuco.