Noticias El Periódico Tarija

El vetusto puente San Martin de la ciudad de Tarija se ha convertido en un monumento histórico pero no porque sucesos de esa índole lo hayan tenido como escenario, sobretodo por guardar los recuerdos nostálgicos de toda una generación. Difícil imaginar la ciudad sin este puente en los últimos 60 o 50 años y su aporte a integrar dos porciones de la misma, la banda derecha con la izquierda y permitir la expansión de la urbe, basta hacer notar que todo lo que hoy significan los barrios de Senac, Tabladita I y II, Méndez Arcos, Alto Senac, etc. cuentan con una población mayor a la de la ciudad de Bermejo, si hubiera una división primero estaría Tarija, luego Yacuiba y después esta porción, así de importante fue vincular ambas bandas del río Guadalquivir.

Desde hace más de una década en nuestro espacio televisivo veníamos insistiendo en la necesidad de solucionar el terrible conflicto vehicular que se presenta en este lugar, por las razones explicadas, la multiplicación de la población que provocó el colapso de este puente en horarios pico. Además de la mala planificación y la falta de previsión que ayudaron a que el colapso sea más acelerado, ya que sumó al caos el que avenidas como la de Integración y la Banda desemboquen virtualmente en este puente, se sumaron tres o cuatro carriles de vehículos por lado que deben «calzar» en uno sólo, algo imposible pero posible con las consecuencias imaginables a esas horas. Así vivimos desde hace más de una década, antes sólo padecían este mal quienes vivían en los barrios mencionados, ahora somos todos porque así de influyente es este pedazo de ciudad en el resto a pesar de contar con otros dos puentes, el del Bicentenario y el Bolívar, que de alguna manera sirvieron para mucho. Se hace el anuncio que otros dos serán construidos, uno por el surtidor a la altura del mercado del barrio San Martín, río abajo, y el otro más arriba del edificio de Tránsito, esperamos que la improvisación no nos pase factura otra vez pues son varios los elementos a considerarse, preocupa en particular el puente proyectado más abajo ya que de la margen derecha puede que no hayan inconvenientes con sus vías de acceso y desagote pero de la margen izquierda no estamos tan seguros pues ahí está la avenida Víctor Paz con su vía de norte a sur, el complejo «García Agreda», el parque de «Los Changuitos», etc., habrá que pensar si de este lado no inventaremos un nuevo cuello de botella porque para entrar al nuevo puente habrá que hacerlo por la rotonda del San Martin, no hay más y para salir, tendrá que ser a la Costanera. Aplaudimos que se anuncie que este puente tendrá dos carriles de ida y dos de vuelta, eso ayudará a darle más fluidez al tráfico pero ¿será que los accesos y las salidas igual serán de a dos?, si no es así el ingreso y egreso al y del puente será otro problema que tal vez las autoridades no están viendo, ojalá nos equivoquemos. Lo mismo para la otra infraestructura que se piensa construir más arriba. Felicitamos las buenas ideas más allá de que vienen de hace años atrás, sólo pedimos más cuidado con la planificación, el uso de técnicas modernas pero más que nada… utilizar el criterio y el sentido común, algo que por lo general tanto nos cuesta poner a funcionar.