Noticias El Periódico Tarija

 

No se puede negar que uno de los logros destacados de la gestión de Óscar Montes como alcalde es el de haber estructurado un servicio de recojo de basura eficiente, que con el paso de los años se fue consolidando y mejorando, que fue heredado a la actual administración de Rodrigo Paz con gerente y todo.

Cuadrillas de mujeres que sin importar el frío o la lluvia, de madrugada, comienzan a barrer la ciudad de punta a cabo, camiones recolectores que van de barrio en barrio limpiando nuestra basura, una ciudad limpia y conocida en el interior como tal, destacada por cuanto visitante justamente por tan peculiar detalle. Así teníamos una ciudad pintoresca y muy diferente en su aseo a otras del país, sin querer hablar mal de ninguna en particular. Lo cierto es que algo pasó, esa pulcritud tan característica va desapareciendo, vemos calles descuidadas, jardines olvidados, percibimos síntomas de dejadez en diferentes lugares y no nos son indiferentes, no se trata de apuntar con el dedo a alguien en particular, ni nos importa, se trata de hacer notar que Tarija no es la misma y que en el mismo centro en las noches los desechos están regados por doquier, que no hay quien los recoja, que todo se ve sucio y descuidado, que quienes vuelven nos lo hacen notar porque tal vez por la rutina diaria no lo notamos, así como ya no nos llama la atención que las vacas y cerdos estén colgados al aire libre en plena vía pública, que su sangre corra por la acera y llegue a la calle, en plena Av. Domingo Paz, llenándose de ollín, del humo de los micros viejos, de las motos con escape suelto y de los autos que pasan sus controles técnicos sin que nadie los revise siquiera.

Vecinos de diferentes barrios hacen sentir su malestar, su molestia, porque el servicio de recojo de basura ya no es el mismo, porque sus calles lucen descuidadas, porque eso afecta a toda la ciudad. ¿Qué está fallando?, ¿qué están haciendo mal?, difícil saberlo pues como ya dijimos, hasta el gerente llegó de herencia. Es tiempo que el actual alcalde mire por su ventana, le ponga más atención a la ciudad, se fije en los detalles, observe las calles y jardines, todas y todos, no solo las que le muestran sino las del centro y las de las afueras, que las vea temprano, a media mañana y en la noche, que se empape de la realidad de la ciudad que administra, para recuperarla, para no dejar que se pierda.