La incapacidad de entendernos como tarijeños

No se trata de la aprobación de una norma o no, no se trata de si es buena o mala la ley… lo sucedido este jueves en la tarde noche en pleno centro de la ciudad de Tarija, en el frontis  de la Asamblea Departamental, dista mucho de esas valoraciones…revela algo mucho más preocupante que sólo una ley.

Venimos planteando que nuestras autoridades depongan ciertas actitudes y sean capaces de abrir un diálogo sincero, muy difícil en política dirán algunos, pero con nuestra ingenuidad a cuestas seguimos creyendo en eso, que cada vez se hace más necesario que realmente se piense en Tarija generando escenarios así. Otra vez se vivieron momentos de zozobra como los que ya vivimos, otra vez las calles sitiadas por manifestantes enardecidos y con petardos en la mano y por policías que por lo común usan indebidamente la fuerza y reprimen sin mirar lo que hay y sucede alrededor. Entiéndase, no estamos entrando a la valoración de lo que pretende la Asamblea ni la Gobernación, estamos denunciando que esto pasa porque aquellos a quienes elegimos no pueden hacer un alto en su agenda, no pueden dejar eso de lado y pensar en la gente, en que esa gente no pide ni quiere confrontación ni gasificación.

Las escenas que se multiplican por las redes sociales simplemente confirman lo que se viene advirtiendo desde hace meses atrás, el desentendimiento y la distancia creciente entre quienes tienen el poder de decidir por todos, movidos por lineamientos políticos que perjudican al pueblo que lo único que pide son soluciones concretas sin tanto discurso y manoseo, es cierto que soportamos una crisis, es cierto que no estamos encontrando la salida, por eso demandamos un encuentro, un alto, un esfuerzo para que dejen de ser quienes son y sean quienes Tarija necesita para forjar días mejores, sin imponer nada de ningún lado, sin alcaldes y subgobernadores que dicen que la distribución de recursos se la hace de acuerdo al criterio del gobernador y sin un ejecutivo departamental que sienta que están queriendo boicotear su gestión, que están queriendo ponerle una zancadilla asfixiandolo económicamente. No se debe esperar más, no se debe esperar más confrontación, no busquemos heridos ni muertos, es tiempo de buscar un reencuentro… piénsenlo seriamente señores.