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GABRIELA FLORES/BOLINFO/TARIJA

(elPeriódico, marzo 14/2017) Con el nuevo mercado Central atravesando problemas como el retraso en su entrega, se puso bajo la mira otros centros de abasto, como el La Paz, Bolívar y IV Centenario, entre otros, por la falta de planificación al momento de construir esas grandes instalaciones.

El presidente del Colegio de Veterinarios de Tarija, Miguel Dávila, expresó que muchos de los mercados de la ciudad no están preparados ni planificados para la cantidad de personas que reciben. “Por ejemplo, el mercado El Molino es un mercado moderno, supuestamente. Pero es un mercado con mucha falta de higiene, no ha sido pensado para la circulación de gente, de la capacidad de gente y el movimiento de gente que hay; van a encontrar un lodazal con las aves que se depositan ahí”, expresó.

Indicó que uno de los puntos más importantes dentro de un centro de abasto es el lugar donde se realiza el expendio de carne. No obstante, según su visión profesional, la forma en la que esta es trasladada al interior de los mercados nunca fue planificada, siendo un “retroceso” para la ciudad, antes que un avance.

“Algo muy importante para las personas que van a los mercados es a comprar carne. Hablo desde un punto de vista veterinario y zootécnico, pero qué lamentable es seguir volviendo atrás, donde en un mercado moderno como El Molino, que no ha sido inaugurado ni hace dos años, se siga descargando la carne en vía pública, haciendo parar el tráfico y cargándola de manera manual a las diferentes tiendas o distribuidoras”, afirmó el veterinario.

Dávila lamentó que en ningún momento se priorizó la salud de la población, al precautelar por la inocuidad de estos alimentos que son de tanta demanda de la población. “Se hizo con una visión retrógrada, en ningún momento se ha pensado en la sanidad, en que ya no vamos a congestionar el tráfico. Quiere decir que al momento de elaborar este plano o este mercado no se ha consultado a otras instituciones, al Colegio de Veterinarios, esta es una institución sin fines de lucro, nosotros podemos hacer un guiamiento para realizar esto”, Dávila.

Por otra parte, el intendente municipal, Nelson Ruiz, expresó que, si bien tienen problemas con el cargado de carne en las distintas zonas de expendio en los mercados, se encuentran trabajando para garantizar la salud de la población.

“Estamos trabajando juntamente con el Matadero Municipal, pero llegan (a distribuir la carne) a diferentes horas y diferentes mercados, entonces es un poco en el tema no de la carne sino de la menudencia que llega a los puestos de venta, que chorrea la sangre de algunos productos. Eso también vamos a ver, de que estos frigoríficos tengan un recipiente para poner ahí el producto y no tener ningún inconveniente”, expresó Ruiz.

También señaló que la limpieza viene de la mano de las vendedoras, ya que están bajo una reglamentación que las obliga a asear su área de trabajo de manera constante.

“Al momento de que tengan su puesto de venta, los vendedores deben tener la limpieza correspondiente, como tenemos en la Loma, El Molino. Con ellos estamos trabajamos, tienen que hacer la limpieza rápidamente, ya que tenemos altas temperaturas y como es sangre se descompone más rápido”, indicó el intendente.

En la ciudad de Tarija hay 17 mercados, de los cuales 12 son administrados por el gobierno municipal, y cinco son privados. Entre los públicos están los mercados Abaroa, Bolívar, Luis de Fuentes, Lourdes, Central, La Loma. En el caso de Cercat, Crama, San Gerónimo, IV Centenario y Mercado Negro, son privados.

Realizan inspecciones diarias a los mercados de la ciudad

El intendente municipal Nelson Ruiz explicó que todos los mercados son sometidos a inspecciones diarias, para precautelar la salud de la población, sobre todo en lo que se refiere a limpieza, zona de comida y expendio de carne.

“Nosotros hacemos diariamente los controles, tenemos en cada mercado un inspector que hace las revisiones del tema, de lo que son los alimentos, brinda el informe de lo que son los vendedores, más que todo. Los hacemos periódicamente, para ver que en todos los puestos se venda alientos garantizados para quienes vayan a comprar a estos mercados; ver sobre todo lo que son las comidas, que sean comidas del día y no del otro para poderla vender. Se hacen las revisiones correspondientes”, explicó.