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REDACCIÓN CENTRAL/BOLINFO/TARIJA

(elPeriódico – marzo 05/2017) A mediados del año 2000 una joven identificada como Marcela sufrió una violación por su mejor amigo producto de esta vejación nació su hija, quien ahora acaba de cumplir quince años. Ahora esta mujer se siente orgullosa por la jovencita, quien piensa estudiar medicina una vez que salga bachiller. “Cada día lucha para cumplir sus sueños”, opinó la madre.

Marcela fue una de las miles de mujeres que sufrió una violación y a consecuencia de este acto de violencia resultó embarazada. En este caso un “supuesto” amigo fue quien la violo.

A esta joven la vida le dio muchos golpes entre los que nos comentó los más fuertes fueron la muerte de su prometido, la violación que sufrió y el rechazo de sus padres por el embarazo. Estas circunstancias algunas veces intentaron vencerla, según nos relata la víctima, pero hubo una fuerza en su interior que evito incluso que se quite la vida, era su abuelo.

“La muerte de mi abuelo fue el golpe más horrible de mi vida quise morirme, porque antes perdí a mi enamorado, este murió por una extraña enfermedad en Argentina. Todo me andaba mal, no podía estar bien, me sumergí en una depresión profunda quise matarme, no quise más existir, hubo un momento en que soñaba que mi abuelo,  se despedía y yo quería irme con él”, contó la joven.

Tras estos hechos en su vida, se encerró en su interior ya no era la “chica alegre” como su familia y sus amigos la conocían. Pero, según la entrevistada el tiempo de a poco le sano sus heridas, sin imaginarse que iba a recibir más golpes, y uno de los causantes iba a ser su mejor amigo.

“Después que murió mi novio con quien me iba a casar, no quería saber más de los hombres, me dedicaba a lo que era mi vida, yo tenía 18 años quería salir profesional y muchas metas más, pero un día mi amigo, vino a mi casa, y el insistió llevarme a un cumpleaños no quería ir, pero logro convencerme, cuando estuve ahí todo iba bien de pronto me tome refresco y de ahí no me acuerdo más”, relató al recordar el momento de hecho.

Tras esta fiesta Marcela empezó a tener mareos, y los primeros síntomas del embarazo, fue entonces que  un medicó del hospital Regional San Juan de Dios, fue quien le da la noticia. “Su mundo se derrumbó”, relató Marcela, quien no sabía quién era el padre, para ella era un suceso inexplicable. Su familia entonces la rechazo, y la destruyeron “moralmente” según ella.

“En ese momento mi abuelo, fue mi fuerza, él me dijo sabes esa niña te va levantar, por eso no la aborte, ni regale, aunque no te niego que lo pensé. Así entonces empecé querer más a mi hija, estaba decidida a criarla solo yo, pero mi amigo un día me dijo que quería juntarse conmigo, y darle su apellido a mi hija, yo no quería porque nunca lo ame”, narró Marcela

La intención por quien se lo propuso para ella era extraño, pero no tenía respuesta. Pasaron los días, y su compañero seguía insistiendo, entonces un día recibió una llamada de un conocido, este estaba en el hospital  debido a un balazo que le dieron en el cráneo por causas que Marcela no declaró.

“Mira como es la vida, sucede que me llama alguien, me dice que me va decir algo importante, antes de morir,  yo la verdad me sentí sorprendida, pero fui. Ahí lo vi mal al tipo y era joven, me dijo que fue él quien puso una píldora para dormirme, por orden de quien creí era mi amigo. Después me conto que él (el supuesto amigo) fue quien se ofreció a llevarme a mi casa, pero no fue así, me llevo a su cuarto para violarme”, manifestó la víctima.

Esta revelación fue importante para ella, quien de inmediato fue a quien la violo, lo enfrento y le dijo que no quería volverlo a ver y si insiste lo denunciaría. Ahora Marcela, no tiene todo según ella lo narró, pero si a su hija, quien es su felicidad, una mujer estudiante y muy educada.

EL APUNTE

Existe una cámara Gessell en Tarija      

Para coadyuvar en la atención a las víctimas que han sufrido agresiones sexuales, y evitar la re victimización. El Cepat cuenta con una cámara Gesell, la cual consiste en una habitación acondicionada para permitir la observación de las víctimas. Está conformada en dos ambientes separados por un vidrio de visión unilateral, los cuales cuentan con equipos de audio y video para la grabación de las declaraciones de las victimas cuando relatan lo acontecido de un hecho a la psicóloga de la defensoría.

Estas grabaciones de la entrevista de la especialista a la víctima, son luego entregadas en copias de videos  y audios al Ministerio Público, parte demandas y por supuesto demandante, quienes luego la usan en las audiencias que se desarrollan durante el largo periodo de los procesos ante las salas penales.