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Redacción Central/BOLINFO
(elPeriódico, febrero 19/2017) En la gestión 2013, el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales, entregó 12 vehículos a las Federaciones Universitarias Locales (FUL) del país y pidió a los futuros profesionales que impulsen el estudio científico, para administrar las nuevas empresas del país. Sin embargo, el que correspondió a Tarija está abandonado en un taller.
El motorizado, que es una vagoneta marca Toyota, de color azul, se encuentra abandonado en un taller ubicado en el barrio San Gerónimo. elPeriódico salió en su búsqueda y, en efecto, el vehículo se encuentra a la vista en un centro de reparación. Está descuidado, con signos de haber sido desmantelado, con unas cajas de cartón encima. Aún se puede ver la imagen del escudo de Bolivia y se lee la inscripción del Ministerio de la Presidencia.
Paolo Martínez, universitario de la carrera de Derecho, denunció que este carro está botado desde hace tres años y expresó su molestia. “Se supone que más allá de ser un regalo del Estado es un vehículo que debería estar a disposición de los estudiantes”, dijo.
Cabe recordar que, en 2013, cuando el presidente Morales entregó los 12 vehículos a las federaciones, manifestó que estas servirían para la extensión universitaria, en vista de que hay estudiantes en las provincias, barrios alejados o con bajos recursos económicos.
En ese entonces, el Presidente recomendó que estos motorizados deberían ser utilizados para que los estudiantes puedan participar en todas las actividades universitarias. Asimismo, manifestó que desde el Gobierno se impulsará el apoyo a los universitarios, para prepararlos en el proceso de industrialización de Bolivia.
Por su parte, el dirigente de la FUL, Luis Castillo, al ser consultado sobre el uso del vehículo otorgado por el Gobierno, no quiso hacer comentarios y pidió que elPeriódico trasladase esta pregunta a otro directivo de La federación universitaria, Álvaro Ramos. Sin embargo, dicho dirigente no atendió las llamadas de este medio.
Más irregularidades en la FUL
El estudiante Martínez indicó que se está impulsando una denuncia, que ya fue admitida por la Justicia y que solo se está esperando recibir la sentencia para llamar a elecciones en la directiva de la federación universitaria, pues la actual gestión ya habría fenecido su tiempo de mandato, en septiembre de 2016.
“Hemos interpuesto un amparo para que se pueda llamar a elecciones en la FUL, por eso ya ha salido una resolución para que la máxima instancia, que es el Consejo Nacional de Dirigentes, suspenda a la FUL hasta que se esclarezca el tema judicial en el que están”, explicó Martínez.
Sobre la actual directiva, el estudiante de Derecho manifestó que los estudiantes se encuentran molestos, “porque no habría una distribución razonable de recursos, pues hay viajes y gastos que no justifican, por eso también queremos rendición de cuentas”.
Sobre las oficinas con las que cuenta la FUL en ambientes de la universidad estatal de Tarija, Martínez aseguró que estas fueron abandonadas e incluso “desmanteladas” y “que no se sabe qué ha sucedido con los equipos plotters, computadoras y demás cosas que ahí había”.
Dirigente promete informe de final de gestión
Ante estas declaraciones, Castillo, el dirigente de la federación, expresó que la FUL está trabajando y que su gestión fenece en septiembre, pero de 2017. Afirmó que están dispuestos a hacer su informe de gestión para la nueva directiva que ingrese.
Entre los logros de su gestión mencionó el transporte nocturno que se está implementando; en coordinación con la Gobernación, ofrecer becas para estudiantes en la carrera de Medicina, proyecto de buses para la universidad, guardería infantil, gimnasio, seguro universitario y la disminución del costo del carnet universitario.
Con respecto al Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) que recibe la universidad y gestiona la FUL, Castillo explicó que el dinero se redistribuye en un consejo de dirigentes durante cada gestión y que los los estudiantes reciben 10 por ciento para becas y ayudantías y un cinco por ciento se destina a gastos como la entrada universitaria y actividades deportivas. “La universidad ha ido bajando en la percepción de recursos, este año recibió 30 millones y en 2015 cerca de 95 millones, en todos los niveles se está sintiendo la crisis”, argumentó.