EL GOBERNADOR CONVOCA

La actitud del gobernador Adrián Oliva de convocar a subgobernadores y asambleístas para ver juntos los problemas surgidos con el plan operativo anual  2017 (POA) es destacable, venimos diciendo de manera insistente que en un momento como este es necesario el diálogo, el encuentro y no la confrontación, de hecho que deben haber actitudes de ida y de vuelta que den la posibilidad de sentarse en una mesa para hablar de problemas que nos afectan a todos.

Se dice que la gobernación habría modificado el POA después de que este fue aprobado por la Asamblea Departamental, que se habrían eliminado más de 70 proyectos al margen de los 133 que supuestamente eliminó el gobierno, lo que constituiría una ilegalidad pues era necesario someter esos cambios de nuevo al ente legislativo. La gobernación niega que esto haya sucedido pero este hecho marca un eslabón más en la cadena de sucesos que se vienen dando en los que los recursos económicos juegan un papel importante, los reclamos porque supuestamente la gobernación no los desembolsa siguen y suman, subgobernaciones, alcaldías y la misma asamblea ya revelaron su preocupación porque no pueden ni recontratar personal. La última ley aprobada obliga al ejecutivo departamental a entregar esos recursos a las subgobernaciones sin mayor trámite y así no depender de la voluntad de nadie. Eso tensiono más la relación y abrió la puerta a la confrontación sin tapujos.

El presidente de la Asamblea en consonancia con otros de sus colegas dijo que no asistiría a la convocatoria del gobernador porque no es su responsabilidad armar el POA, eso es cierto, pero en una situación de desentendimiento como esta, dicha convocatoria sirve más que para hablar de números, para hablar del problema de fondo, para hacer un alto en las acciones políticas e intentar sacar del pozo en que se encuentra el Departamento, tememos que estemos desperdiciando oportunidades valiosas para que nuestras autoridades hablen y encuentren juntas la soluciones que se precisan. Tal vez aún hay tiempo para que esta llamada sea escuchada y asistan todos, será un mensaje claro y esperanzador para el pueblo que es quien siente en el bolsillo las consecuencias del actuar de los que están manejando los hilos de Tarija.