Noticias El Periódico Tarija

 

La gestión de Rodrigo Paz se caracteriza por estar llena de indecisiones y cambios de dirección, o más bien, por no mostrar claramente que dirección tiene, hacia donde va. Salvo dos o tres excepciones, la regla es esa, no resolver, no decidir, dejar pasar el tiempo, no dar la cara. Así sucedió en el escándalo de la chanchería de Pampa Galana en el botadero de basura, así sucede con los desechos de toda la ciudad que siguen yendo a un vertedero que ya cumplió su vida útil, que deja mucho que desear sobre el daño ambiental que ocasiona y también el riesgo que representa para la salud pública. Paz no dio la cara ni para tranquilizar a la población, mucho menos para tomar decisiones de fondo, se anunció el traslado del botadero y eso quedó en eso… sólo un anuncio como varios otros.

Resulta que en una gira promocionando el carnaval chapaco, el alcalde de Tarija sugirió que estamos (todos) más ocupados en la gestión que en hacer marchas o estar en movilizaciones de cara al 21 de febrero, esto en relación a las actividades y acciones que organizan grupos opositores al gobierno de Evo Morales, hecho que fue muy criticado en esta ciudad considerando el alto porcentaje que obtuvo el NO en la consulta mencionada. Le cuestionan a Paz el arrogarse el nombre del pueblo, el nombre de todos, hablar por todos, desconociendo la voluntad popular dicen algunos, por congraciarse… ya hubo un capítulo anterior en el que el alcalde aparecía manifestando su apoyo al SI en un acto público de cara al referendum, a pesar de que luego lo negó.

Hoy tenemos otro problema, ya que a pesar de lo que dijo en La Paz y lo muy criticado que fue en Tarija, ahora el alcalde decidió acomodarse y cambiar su versión, diciendo que el voto popular del 21F se debe respetar, lo que no se entiende son esos cambios repentinos de postura de un lugar a otro, de un momento a otro. Sin duda que lo que se diga en La Paz tiene mayor repercusión y alcance, lo que se dice en Tarija rara vez resuena en la sede de gobierno, es como que el alcalde dice lo que quieren escuchar de él, se acomoda con facilidad a las situaciones y no tiene mucho problema en cambiar sus posturas u opiniones dependiendo de quien lo escucha o como quiere quedar con quien lo escucha. En fin, Paz es libre de decir lo que quiera pero no de hablar en nombre de la gente y, por respeto a quienes votaron por él y al pueblo en general, debería tener la solvencia para sostener lo que dice en cualquier escenario y no cambiarlo de acuerdo a ciertas conveniencias, es el alcalde de la ciudad más poblada del Departamento y guste o no, nos representa cuando se presenta como nuestro burgomaestre, él debería darse cuenta de la responsabilidad que su cargo conlleva y tener el equilibrio suficiente para expresarse y sostener lo dicho sin mirar cámaras, micrófonos ni ante quien está hablando.