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ANDRÉS TÓRREZ TÓRREZ

El sueño del retorno -después de 20 años- al fútbol profesional, terminó en pesadilla para el Club Atlético Ciclón, ya que el mismo fue fugaz, apenas duró una temporada, agravada además por la exclusión de la Copa Simón Bolívar, que le correspondía disputar por ser el último descendido de la Liga

Entonces el inicio de la temporada 2016-2017, planteaba a Ciclón, una serie de interrogantes, tanto en el aspecto deportivo como institucional, ya que sabemos que un descenso no es fácil de digerir, por más que se diga lo contrario, ya que todo suena a excusa, ya que las cosas podrían haber terminado mejor de lo que finalmente terminaron.

Se acuerdan no, Ciclón en la primera rueda estaba peleando un cupo a la Sudamericana y en la segunda, se cayó la estantería albiceleste, con las consecuencias que todos conocemos.

Entonces vinieron los cuestionamientos, los reproches, loa intentos por identificar a los responsables del fracaso, lo que hizo tambalear la cabeza de los dirigentes, que para colmo de males tampoco le encontraron remedio a los males económicos e institucionales, arrastrando las mismas falencias, conformaron un equipo casi de entrecasa.

Eso se vio con el desarrollo del campeonato, hasta la quinta fecha Ciclón estaba sexto en la tabla de posiciones, tras 2 triunfos (Royal Obrero y Entre Ríos) 2 derrotas (Atlético Bermejo y Avilés Industrial) y un empate (García Agreda), sumando 7 puntos y a 8 puntos del puntero.

Había que dar un golpe de timón y los albicelestes lo dieron, ganaron los 7 posteriores partidos, siendo fundamentales para la recuperación del equipo los hermanos Fernando y Luciano Cigno, el primero ordenando el medio campo y el segundo aportando su cuota goleadora.

Además se afirmó la zaga con la experiencia de Arístides Núñez, con el apoyo de Gabriel Serrudo, el aporte de los laterales Javier Ibáñez y Cristian Castro, Cristian Valencia, dejó de ser el lagunero de otras temporadas, se comprometió más con el equipo, apareció Alvaro Espíndola, los arqueros Javier Tejerina y Luis Romero, tuvieron una buena producción y entonces fue otro Ciclón.

Entonces vivo lo mejor de la temporada, no solo subió en el campeonato, sino también en lo anímico, porque al final el entuerto entre Aurora y Always Ready, le abrió casi en el mismo inicio, las puertas de la Simón Bolívar,  que lo encontró en su mejor momento futbolístico, prueba de ello es que termino consiguiendo la clasificación a la fase final, aunque este es otro tema.

Lo cierto es que Ciclón demostró que está vivito y coleado, tras el objetivo de curar sus heridas que le ha dejado el descenso, saben que eso se logra solo con un rápido retorno al círculo privilegiado del fútbol nacional,  pero si este intento no termina bien, tendrán el respaldo de buscar otro título local, que le permitiría intervenir en la segunda Copa Simón Bolívar de esta temporada.

Solo de esta manera Ciclón va a recuperar el apoyo de su sufrida hinchada, que también anhela un equipo organizado en toda la extensión de la palabra, es decir una institución que le permita afrontar con éxito los desafíos del futuro inmediato.