Noticias El Periódico Tarija

Pocas veces se lo ha visto al gobernador Adrián Oliva tan molesto, tan enfático, tan frontal en sus palabras, la supuesta eliminación de 133 proyectos del presupuesto 2017 por parte del Ministerio de Planificación fue lo que ocasionó la reacción de la autoridad tarijeña. Proyectos de construcción o equipamiento de hospitales, de agua, de mitigación de olores para las lagunas de oxidación de la ciudad de Tarija y otros, sin duda muchos incluidos en el programa de gestión de Oliva o parte de la denominada Agenda del Bienestar. El gobernador reclamó que el gobierno no invierta cientos de millones en Tarija con condiciones que estaría dispuesto a aceptar y cumplir pero en este caso particular fustigó que se trata de una violación a la autonomía departamental.

La respuesta del Ministerio en cuestión es que se inscribieron estos polémicos proyectos con montos muy inferiores a los requeridos, por ejemplo uno de Bs. 58 millones con poco más de Bs. 200 mil, otro de Bs. 38 millones con poco más de Bs. 50 mil y así una serie sucesiva de situaciones similares. Aunque se conoce que para evitar que proyectos importantes sean excluidos, se los inscribe con cifras muy bajas esperando a futuro un reformulado o la asignación de los recursos necesarios, el Gobierno considera que se trata de una mala práctica que se debe comenzar a corregir, que se lo haya hecho siempre no significa que se esté haciendo lo correcto, al mismo tiempo aclaran sus voceros que no se trataría de una eliminación sino más bien de observaciones que derivan en una resignación, se espera la explicación técnica de la Gobernación de porqué se reflejan montos tan pequeños considerando la inversión total. A pesar de que la exposición tarijeña no sea convincente, no habría la posibilidad de que dichos proyectos sean «borrados» del presupuesto del departamento y le corresponderá a la región ver como viabilizarlos.

Algunos pueden considerar que se trata de una acción que pretende entorpecer la gestión de Oliva, otros que simplemente busca ordenar el manejo de los números del dinero del pueblo, existen demasiados componentes políticos que nublan este escenario como para ver con claridad lo que está sucediendo. Tal vez el poco avance en el plan de rescate financiero planteado al Ministerio de Economía y una serie de desencuentros en los últimos meses, tengan como suma pesada estas observaciones recientes que indispusieron a al gobernador. Estamos seguros que prima la preocupación en la administración tarijeña, es muy temprano para comenzar a encontrar problemas que ponen en tela de juicio más de una centena de emprendimientos… si están mal planteados en las cifras y formas o sólo se quieren organizar mejor los procedimientos, lo cierto es que el perjudicado final es el pueblo que de una u otra manera tendría que beneficiarse si de verdad llegan a ejecutarse.