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SHIRLEY. A. ESCALANTE/BOLINFO/TARIJA

(elPeriódico-enero 15/2017) El personal de la mayoría de los surtidores de la ciudad de Tarija incumple con los protocolos de seguridad a la hora de cargar combustible, por ejemplo,  permite a las personas usar el teléfono celular e incluso, hay trabajadoras que están atentas a su móvil, otro punto,  es que no saben utilizar los extintores en caso de que ocurra una emergencia, según pudo evidenciar  elPeriódico en diferentes visitas a estos centros durante la semana.

En el recorrido por diferentes surtidores de la ciudad,  pudo observarse que ni el personal,  ni los clientes  toman en cuenta las prohibiciones existentes, pese a que las mismas están claramente señaladas en los letreros colocados tanto en las paredes y como en los soportes.

Fuera de ello, el personal que atiende en las estaciones de servicio que  en la mayoría es femenino no sabe cómo utilizar un extintor en caso de que se requiera.  La mayoría de las funcionarias consultadas respondió  que jamás pasó nada grave y que por ello, las encuestadas no consideran que sea importante utilizarlo.

Mientras era realizado el sondeo, una conductora paró su  vehículo en el surtidor y  le dio el teléfono celular a su hija,  mientras cargaba gas natural vehicular, la menor sacaba fotos e incluso colocaba música, pese a la clara violación de las normativas de seguridad,  ninguna funcionaria alertó a la mujer.

Tras hacer esta visita, elPeriódico consultó sobre esta situación  al director regional de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Joel Callao, cuya respuesta fue enfática, indicando que son constantes las capacitaciones que realizan, pero que en caso de darse errores por falta de conocimiento de los protocolos, la responsabilidad es de los propietarios de los surtidores.

“Ellos reciben capacitaciones constantes e incluso el año 2016, junto a Bomberos y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB)  se formó a los operadores de las estaciones de servicios para que puedan manipular no sólo los extintores, sino también estar preparados para evacuaciones y primeros auxilios”, dijo Callao.

Cuando se le informó a Callao que pudo comprobarse de que  las personas que atendían los surtidores no sabían cómo usar un extintor,  con clara admiración dijo que no podría ser posible, porque ellos de manera “constante” están fiscalizando que “todo marche en orden”.

“Creo que eso es falso,  si usted me da los nombres de las estaciones de servicio donde ocurre aquello,  nosotros hacemos el recorrido,  porque todo está con registro y documentación de las capacitaciones e incluso el nombre de los operativos”, afirmó el director al asegurar que los operadores están “obligados” en asistir a las capacitaciones, las que no son opcionales, sino de carácter obligatorio.

Cambios

¿El cambio constante de trabajadores no es un punto en contra de las capacitaciones? “Eso depende de la estación de servicio; nosotros lo hacemos por cuestiones de seguridad, pero no es obligación de la ANH capacitar al personal”.

La autoridad aumentó que para precautelar la seguridad,  no solamente de los operadores,  sino  de los usuarios,  la rotación del personal es tema de la estaciones,  estando obligadas a capacitarlos.

Uso de celulares

Según los protocolos de seguridad en una estación de servicio está prohibido mantener encendido el motor o las luces, así como sistemas eléctricos como la radio o dispositivos que emitan radiación electromagnética, que puedan generar alguna chispa.

¿Cómo usar un extintor?

El bombero de la Policía Boliviana Marco Alegría, explicó que el extintor  debe ser utilizado sólo cuando  una llama de fuego se encienda en un lugar con material inflamable, no así cuando el incendio esté avanzado.

“Para verificar que el extintor esté cargado,  debe  fijarse el manómetro y la ficha de carguío, además, debe usarlo  por la manija de transporte, porque muchas veces podría presionarlo de mala manera, ocasionando que  el polvo químico que tiene adentro salga. Por último,  antes de usarlo, se debe agitar,  aplicando a una distancia entre 2 a 3 metros,  en forma de abanico o en barrido,  siempre a la base de fuego,  no al humo”.