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REDACCIÓN/BOLINFO/TARIJA

(elPeriódico-diciembre 14/2016) El caso de la aerolínea fantasma Aerochaco sigue sumando nuevos elementos irregulares. La supuesta empresa área, que no está registrada para realizar vuelos comerciales a civiles, opera alquilando las aeronaves de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) por lo que no ofrece a sus pasajeros un seguro de vida tal y como norma la Organización Internacional de Aviación Civil (OACI).

Sobre esta situación elPeriódico consultó al abogado y experto en Derecho Aeronáutico Raúl Pino-Ichazo Terrazas, quien indicó que la situación en la que está operando la aerolínea supone un riesgo y un peligro para los pasajeros.

Eso es un gran problema y aconsejo que no haya más demanda de estos pasajes porque existe un peligro inminente ante cualquier contingencia mortal no va a haber seguro que pueda cubrir la póliza tanto de muerte como de incapacidad total, es muy peligrosa esta circunstancia”, apuntó.

Pino-Ichazo explicó que toda aerolínea que opere con civiles debe dejar claro y de forma manifiesta en el contrato impreso toda la información acerca de los seguros de viaje tanto en caso de contingencias o catástrofes o perdidas de equipaje. En este caso, elPeriódico constató en uno de los boletos que expende la compañía Aerochaco que no existe ninguna información al respecto.

“Cuando usted reciba el billete de pasaje tiene que estar impreso el contrato y ese contrato tiene que decir claramente la responsabilidad ante cualquier contingencia, muerte, incapacidad o pérdida de equipaje. Si no existe ese tipo de información en el contrato se debe tener enorme cuidado”, advirtió el experto.

El comandante de la IV Brigada Área de Tarija, Sergio Lora, quien está al cargo de los alquileres de las aeronaves, indicó que las aeronaves de la Fuerza Área Boliviana tienen seguro sin embargo es un seguro militar no civil y está al margen de la regulación internacional de vuelos civiles.

El problema es que son diferentes seguros. La Fuerza Área puede estipular un monto sumamente bajo de indemnización y totalmente decidido por determinaciones propias de la Fuerza Aérea. En cambio, las aeronaves civiles que tienen permiso tienen una regulación internacional que para asegurar en contingencias mortales deben pagar 55.000 dólares mientras que por el contrario las fuerzas militares normalmente aseguran por 5.000 o 6.000 dólares. Esa es la gran diferencia y la inestabilidad que surge ante esta circunstancia”, manifestó Pino-Ichazo.

El seguro militar cubre a todas las personas del vuelo sin embargo la cantidad es inferior con respecto a las de las aerolíneas comerciales.

“Imagínese por una muerte o incapacidad total para toda la vida, a un pasajero le van a indemnizar por 5.000 o 10.000 dólares. Es una forma que ellos arbitrariamente colocan en el contrato, pero no es la regulación internacional de aeronáutica civil.  La regulación internacional dice que lo mínimo que se debe asegurar un pasajero son 75.000 dólares y tampoco es una cifra que compense una muerte, pero por lo menos es más relevante para salir adelante. Es un riesgo muy elevado para los pasajeros al no contar con un seguro regulado por la aeronáutica civil”, resaltó el experto abogado.

Regulación en Bolivia

Según publicó recientemente un medio nacional impreso, a raíz del accidente de LaMia que causó la muerte de 71 personas en Colombia, las aerolíneas bolivianas deben garantizar una indemnización de hasta 44.000 dólares para los pasajeros de sus vuelos en caso de siniestro, de acuerdo con los artículos 126 y 129 de la Ley 2902 de Aeronáutica Civil, promulgada en 2004.

Estas disposiciones señalan que el transportador es responsable por los daños causados por muerte, incapacidad, lesión corporal o psíquica sufridas por un pasajero, cuando el accidente que ocasionó el daño se haya producido a bordo de la aeronave o durante las operaciones de embarque o desembarque, limitando la responsabilidad del operador aéreo hasta un máximo de 32.500 Derechos Especiales de Giro (DEG) equivalentes a 44.130 dólares, indica una publicación del periódico Página 7.

«Las líneas aéreas en el país y en la región en general cuentan con aviones de segunda o tercera mano, lo que hace muy difícil que las aseguradoras cubran el riesgo operacional de las naves. Más allá de esto, las instancias fiscalizadoras de la actividad en ocasiones hacen la vista gorda”, manifestó el experto en armas y aeronáutica Samuel Montaño a este medio nacional.

Respecto a las indemnizaciones, Montaño indicó que, si las aseguradoras deciden que el siniestro no es indemnizable, por negligencia u otras causas, es la línea aérea la que debe hacerse cargo.

«Esa es la razón por las cuales muchas aerolíneas han quebrado luego de siniestros similares, por que han tenido que lidiar con las víctimas, que siempre tienen las de ganar en los tribunales”, dijo Montaño a Página 7.

Controles de Seguridad en la Fuerza Área

El comandante de la IV Brigada Área Sergio Lora reconoció que sus instalaciones no cuentan con un detector de metales ni escáner para examinar a sus pasajeros y que tampoco pueden hacer un cacheo a los pasajeros. Sin embargo, aseguró que personal de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) hacen una revisión de cada vuelo con inspección de canes en la aeronave.

elPeriódico dedicó dos días para ponerse en contacto con funcionarios de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (FELCN) para que explicaran en qué consisten exactamente esos supuestos controles.

Los responsables de la institución no atendieron a las llamadas correspondientes alegando que se encontraban realizando operativos. Es por eso que este diario se apersonó hasta las instalaciones de la institución en Morros Blancos para tratar de alguna autoridad ofreciera su versión, sin embargo, informaron que todo el plantel se encontraba en operativos en la región del Chaco y que solo el coronel Omar Zegada era la persona autorizada a brindar la información.

Tras varias llamadas al coronel Zegada, la autoridad por mensaje de texto que se debe esperar a que finalice el operativo para poder dar una información, aunque indicó que desconocía la fecha de retorno.

Ante esto elPeriódico llamó al teléfono nacional que proporciono el propio coronel sin embargo nadie contestó a las llamadas. (eP)